
Ya puestos, mejor os dejo también un diorama de muestra, a ver si alguien pica y visita su blog, que según parece ya ha logrado un cierto reconocimiento dentro de ese mundillo, aunque, según algunos, les faltan unas cuantas cosas por pulir. Ellos sabrán: a mí las composiciones me parecen magníficas y muy curradas.
Desde luego, es todo un mérito artístico y artesanal, cuidado hasta el más mínimo detalle. ¿Quién diría que un Madelman se podría convertir en una obra de arte?
ResponderEliminarA mi también me gusta mucho el mundo de las miniaturas. Tengo montadas dos casas de muñecas, diseñadas por mi, y ahora estoy montando un galeón(ese es comprado), también tengo un diorama medieval para montar ya hace tiempo, a ver cuando me animo
ResponderEliminarYo comparto contigo la afición por las miniaturas, Mari Pau, solo que no la practico mucho: lo único que desarrollo en ese sentido son los belenes anuales que hacemos entre mi hermana y yo. Las casas de muñecas siempre me han parecido un hobby maravilloso, con esos muebles y vajillas a escala diminuta: es como si creases un mundo propio. Una amiga mía casi ha terminado una, y siempre que voy a su casa me encanta verla.
ResponderEliminarSaludos.