Mi hermana estaba en la mesa de la directiva, compartiéndola, además de con
sus compañeras, con una señora de la Asociación provincial, creo, y con el
alcalde y la concejala de bienestar social. Menos mal que los discursos no
fueron largos, pues a mis paisanas no les gustan mucho tales zarandajas, en
especial cuando se ha acabado el papeo y están deseosas de irse a casa a ver la
novela. En el suyo, el alcalde se acordó de dar las gracias a todas las madres
y abuelas que, en circunstancias como las actuales, casi están salvando a sus
hijos y a sus nietos. En mi opinión, que se quiten la venda los sindicatos: el
día que las abuelas se pusiesen en huelga, sí que explotaba el país. Más le
vale al gobierno no tocarles las pensiones si no quieren saltar por los aires.
Los componentes de este blog somos un grupo de amigos dispersos por el mundo que charlamos de lo divino y de lo humano. Desde el respeto y la buena educación, nuestras posturas coincidirán a veces, mientras que otras divergirán totalmente. Sin tratar de imponerlas a los demás, cada cual se responsabiliza de sus propias opiniones. Si alguien desea excluir de él una imagen con derechos de autor, por favor, envíeme un correo y será eliminada de inmediato. Sed todos bienvenidos.


Muy buena comida. Yo, al contrario de Conchi, tengo ahora dos semanas de trabajo intensivo, mañana y tarde, por evaluaciones.
ResponderEliminarLas amas de casa y si además trabajan merecen toda nuestra admiración y respeto.
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