Los componentes de este blog somos un grupo de amigos dispersos por el mundo que charlamos de lo divino y de lo humano. Desde el respeto y la buena educación, nuestras posturas coincidirán a veces, mientras que otras divergirán totalmente. Sin tratar de imponerlas a los demás, cada cual se responsabiliza de sus propias opiniones. Si alguien desea excluir de él una imagen con derechos de autor, por favor, envíeme un correo y será eliminada de inmediato. Sed todos bienvenidos.
miércoles, 21 de mayo de 2014
Infancias distintas
Con la tontería de los móviles los niños de hoy en día se están quedando sin infancia. ¡Con lo bien que lo pasábamos antes! Más sueltos, más libres. Más niños, en suma. Espero que la tendencia cambnien y se alcance al menos un justo equilibrio entre los juegos de siempre y las nuevas tecnologías.

no envidio a los niños de ahora.en mi época no había ni parque y jugábamos por todo el pueblo y lo pasábamos muy bien
ResponderEliminarEs curioso, Esther, yo pienso lo mismo. Ahora, los ayuntamientos se hinchan a hacer parques, y muchos de ellos están desiertos la mayor parte del día. Sin embargo, cuando éramos niños, si bien había parques, teníamos otros muchos sitios donde jugar. Y me refiero a jugar, jugar, chutando balones, echando carreras, jugando a canicas... Uno de mis mejores recuerdos de infancia fue una expedición a una pequeña cantera abandonada; era una especie de enorme pozo de piedra caliza, lleno de bardas y cuyo fondo se había convertido en un vertedero donde se podían encontrar valiosos "tesoros". Hoy en día, hacer eso nos valdría un dramón familiar, la intervención de las autoridades y quién sabe cuántas consecuencias más. También es verdad que muchas veces dios pone la mano, como se suele decir.
ResponderEliminar