sábado, 8 de agosto de 2026

Madres, no madres y madres en el limbo



Sinopsis: 

Todo un testimonio vivo que habla de pérdidas, esperas, milagros y renacimientos. Ideal para quienes buscan palabras que abracen y acompañen en momentos de incertidumbre o celebración. Una lectura sincera y luminosa que te hará reír, llorar y reconocerte. Porque todas, de un modo u otro, hemos sido —o seremos— madres, no madres o madres en el limbo.


Como sabéis, gracias a Instagram he tenido la oportunidad de conocer autoras nuevas, algunas de dudosa preparación ortográfica. No es el caso de Maricel Díez, filóloga como yo.

Ganar su precioso poemario no fue fruto de la fortuna sino de un requisito suyo: contarle en los comentarios qué mujer ha marcado mi vida y en qué sentido. 

Por supuesto, respondí:

Mi referente es mi madre, que en tiempos difíciles supo sacar adelante a una hija con un 90% de discapacidad, que soy yo, me animó a ir a la universidad, sacar una carrera y tener un medio para ganarme la vida.



Respecto al tema de la maternidad que plantea el poemario, he de decir que, gracias a Dios, nunca he sentido el instinto de ser madre, y no es porque la discapacidad lo dificultase: de pequeña, al jugar con muñecas, nunca eran mis hijas sino compañeras de las aventuras que imaginaba. Mi marido sí que habría querido ser padre, pero el hecho de que mi enfermedad es hereditaria terminó por disuadirnos.

Aun así, por una amiga, no me es ajeno el dolor del deseo no concedido de ser madre. Qué acertada metáfora compararlo con la maldición de Sísifo.

El libro es una delicia de combinación de metros acordes con los sentimientos que transmite.

Por si fuera poco, el libro dedicado me llegó primorosamente envuelto y acompañado de detallitos como kleenex,  chocolatinas, pegatinas bibliófilas, marcapáginas, libreta y lápiz. Como extra, una pelota hinchable de playa.

¿Qué más se puede pedir?

Mi agradecimiento a Maricel, junto a mis mejores deseos de suerte en este libro y en los que le sigan, que talento no le falta.



1 comentario:

Maricel Díez dijo...

Como dices es un tema que no te toca, aunque siempre conocemos a alguien que ha sufrido de algún modo ese limbo. El preámbulo con el que empieza es precisamente para comentar que todas tenemos situaciones diversas. La gente es muy pesada con el tema maternidad, que obviamente no es nada obligatorio. De hecho es genial cuando se tiene tan claro (a mi hermana le ha pasado toda su vida y no es madre y tan feliz). Y claramente muchas que quieren y no pueden es un dolor muy difícil de explicar.

¡Gracias por el tiempo que has dedicado en hacer la reseña, lo aprecio mucho! Y me alegro también que Instagram, el algoritmo,el azar o lo que sea nos haya puesto en contacto. 😊