Sinopsis:
Rafaela es una adolescente disfuncional en una familia altamente funcional formada por papá, mamá, la abuela y ella. Su madre es ama de casa aficionada a disfrazarse, su padre es inventor y tiene una máquina del tiempo, y su abuela es su abuela. Con la compañía de sus amigas Corpus, Chelo y Debo, sin olvidar a su caniche, pasarán por situaciones que las harán madurar como grupo, como personas y como caniche respectivamente. Mansiones tenebrosas, fiestas de pijamas y viajes en el tiempo; Rafaela tendrá que navegar entre peligros para salvar el mundo antes de que se le acabe la adolescencia y tenga que incorporarse a la vida adulta.
A los pocos minutos de ver el primer capítulo pensé en apagarlo y olvidarme de la existencia de esta serie. No obstante era una idea tan bizarra que decidí darle una segunda oportunidad. No sé si acerté. Lo que sí sé es que pensé inmediatamente en mi sobrina Sonia. Al menos me salva saber que los episodios duran poco menos de media hora.
Allí está la plana principal de Muchachada Nui vestidos supuestamente de chicas jóvenes haciendo el ganso, que es lo que mejor saben hacer: Joaquín Reyes (¿por qué me da la sensación de que pasa vergüencita?), Carlos Areces (de vuelta de todo) y Aníbal Gómez, creador de la serie y ahora participante en Tu cara me suena. No sale en pantalla, pero detrás de las cámaras como director está Ernesto Sevilla.
La serie es un despropósito, el colmo de lo absurdo, lo que quizá la hace más divertida. No sé si aguantaría otra temporada sin repetirse en exceso.












