Los componentes de este blog somos un grupo de amigos dispersos por el mundo que charlamos de lo divino y de lo humano. Desde el respeto y la buena educación, nuestras posturas coincidirán a veces, mientras que otras divergirán totalmente. Sin tratar de imponerlas a los demás, cada cual se responsabiliza de sus propias opiniones.
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Sed todos bienvenidos.
CINE x FAVOR es un programa cultural, dirigido y presentado por Arturo González-Campos y Juan Gómez-Jurado donde conversan sobre una película con un invitado diferente cada programa previo visionado de la misma.
Esa casi pareja de hecho que forman Arturo González-Campos y Juan Gómez-Jurado reproducen la estructura del programa Cinemascopazo: comentar con un invitado una película que este último ha elegido. El nombre del pódcast ha cambiado porque ahora son otros los patrocinadores.
Evidentemente, el interés de cada programa depende, al menos para mí, de la película comentada (si la he visto o no, o si la tengo fresca en la memoria) y/o del invitado en cuestión. Esta primera temporada han pasado buenas piezas como Roberto Leal, Dani Rovira, Ana Morgade, Pedro Piqueras y Rodrigo Cortés, entre otros. Aparte y eso, me encanta y me parto con la dinámica que tienen los anfitriones entre sí.
Un buen libro siempre encuentra el momento perfecto para llegar a nuestras manos.
En el Día Mundial de los Amantes de los Libros, celebremos el placer de leer y de descubrir mundos, personajes y conocimientos que permanecen con nosotros después de cerrar la última página.
“He vivido muchas vidas y me he embarcado en grandes aventuras entre las páginas de un libro. En sus palabras hallé tal tesoro; lo único que hice en realidad fue voltear la pagina y mirar...”
Esta fecha nace en Estados Unidos, donde es más conocida como Book Lovers Day, aunque hace tiempo que esta costumbre se ha empezado a expandir a otros países, como España.
Pero volvamos al origen de la celebración. ¿Cuál es su objetivo? Pues es algo tan sencillo (y poderoso) como animar a los amantes de los libros a encontrar un lugar tranquilo e invitarles a leer. Disfrutar de su pasión. Puede hacerse en solitario o en quedadas en parques.
De hecho, durante este día es muy habitual que los escritores y escritoras, por ejemplo, compartan cuáles son sus lecturas favoritas. Y no es extraño que los lectores entre sí se recomienden lecturas, ya sea en actos en bibliotecas, en lugares públicos o a través de las redes sociales alrededor del hashtag #BookLoversDay.
El Día de los Amantes de los Libros también pone el foco en algo muy importante: ¡deja de lado tu smartphone! A todos nos pasa en mayor o menor medida, que ya sea por trabajo o por compromisos sociales o simplemente por hábito... estamos todo el día con el móvil en la mano. Por eso el Día mundial de los amantes de los libros nos quiere hacer conscientes de ello, invitarnos a apartarnos del ruido y que nos concentremos alrededor de eso que nos apasiona: la lectura (y todo lo que representa).
Han pasado cuatro años desde los acontecimientos de No Way Home, y Peter Parker ahora es un adulto que vive completamente solo, ha desaparecido voluntariamente de las vidas y recuerdos de quienes ama. Combatiendo el crimen en una Nueva York que ya no conoce su nombre, se ha dedicado por completo a proteger su ciudad—un Spider-Man a tiempo completo—, pero a medida que aumentan las exigencias sobre él, la presión desencadena una evolución física que amenaza su existencia, al mismo tiempo que un extraño nuevo patrón de crímenes da lugar a una de las amenazas más poderosas a las que se ha enfrentado.
Salí el domingo pasado para ir al cine a ver la nueva película de Spider-Man en versión original subtitulada. Me sorprendió que la sala, que no era de las pequeñas, estaba bastante llena y no todos los asistentes ni mucho menos eran guiris, lo que me animó.
Teniendo tiempo para ir entre semana, cuando la entrada es más barata, tuve que optar por el domingo porque la combinación de autobuses me resultaba más adecuada.
El caso es que había descargado de la red de redes la película; no obstante, la falta de calidad de la imagen y el hecho de tratarse de una superproducción que exige pantalla grande me disuadieron de verla en la tele, así que me dirigí al cine, solita, que no es del gusto de mis amigas.
Me lo pasé pipa, pese a las desventuras del pobre Peter Parker, sin que nadie lo recuerde, partiéndose el lomo (a veces literalmente) por salvar el mundo, y con las sorpresas de otros personajes del universo marvelita, aunque no tan épicos como en la película anterior, que justamente había repasado la víspera, que la pusieron en Cuatro.
Como aficionados a las películas de superhéroes, los asistentes no nos movimos de los asientos al final, sabedores de una escena post créditos que suelen tener su gracia. Si sería patética la que ofrecieron, que oí un "Fuck you, Marvel!".
Para ilustrar la experiencia arácnida, con la ayuda de la IA, tras la película me he ido a dar una vuelta con Spider-Man por esos rascacielos neoyorquinos y luego a tomar algo.
Todo un testimonio vivo que habla de pérdidas, esperas, milagros y renacimientos. Ideal para quienes buscan palabras que abracen y acompañen en momentos de incertidumbre o celebración. Una lectura sincera y luminosa que te hará reír, llorar y reconocerte. Porque todas, de un modo u otro, hemos sido —o seremos— madres, no madres o madres en el limbo.
Como sabéis, gracias a Instagram he tenido la oportunidad de conocer autoras nuevas, algunas de dudosa preparación ortográfica. No es el caso de Maricel Díez, filóloga como yo.
Ganar su precioso poemario no fue fruto de la fortuna sino de un requisito suyo: contarle en los comentarios qué mujer ha marcado mi vida y en qué sentido.
Por supuesto, respondí:
Mi referente es mi madre, que en tiempos difíciles supo sacar adelante a una hija con un 90% de discapacidad, que soy yo, me animó a ir a la universidad, sacar una carrera y tener un medio para ganarme la vida.
Respecto al tema de la maternidad que plantea el poemario, he de decir que, gracias a Dios, nunca he sentido el instinto de ser madre, y no es porque la discapacidad lo dificultase: de pequeña, al jugar con muñecas, nunca eran mis hijas sino compañeras de las aventuras que imaginaba. Mi marido sí que habría querido ser padre, pero el hecho de que mi enfermedad es hereditaria terminó por disuadirnos.
Aun así, por una amiga, no me es ajeno el dolor del deseo no concedido de ser madre. Qué acertada metáfora compararlo con la maldición de Sísifo.
El libro es una delicia de combinación de metros acordes con los sentimientos que transmite.
Por si fuera poco, el libro dedicado me llegó primorosamente envuelto y acompañado de detallitos como kleenex, chocolatinas, pegatinas bibliófilas, marcapáginas, libreta y lápiz. Como extra, una pelota hinchable de playa.
¿Qué más se puede pedir?
Mi agradecimiento a Maricel, junto a mis mejores deseos de suerte en este libro y en los que le sigan, que talento no le falta.
Alberto nos trae No Lookin' Back, el segundo álbum de estudio en solitario del músico estadounidense Michael McDonald, lanzado al mercado el 30 de julio de 1985 bajo el sello Warner Bros. Records.
Por primera vez en su carrera en solitario, McDonald co-produjo y participó en la escritura de la totalidad de las canciones. El disco cuenta con las guitarras de Joe Walsh (Eagles), Robben Ford y David Pack; Jeff Porcaro (Toto) en la batería; y sus excompañeros de The Doobie Brothers, Willie Weeks en el bajo y Cornelius Bumpus en los vientos.
Supuso su último trabajo de estudio editado junto a la discográfica Warner Bros.
Creo que en casa de mi madre estarán todos los LP de Tequila. Que sí, que aunque no lo parezca, yo tenía mi vena rockera en la adolescencia.
Echando la vista atrás, me parece que tal afición me la inculcó una chica de Madrid con la que mantenía correspondencia y que vivía por el mismo barrio de uno de sus miembros, Julián, que en paz descanse, junto a Manolo, ambos fallecidos por sida.
Solamente quedan los argentinos Alejo y Ariel, que se acaba de ir Felipe.
Descanse en paz.
El músico Felipe Gutiérrez, conocido como Felipe Lipe, miembro fundador del grupo Tequila, junto a Ariel Rot y Alejo Stivel, ha fallecido a los 68 años, ha anunciado Rot a través de sus redes sociales. Lipe estaba retirado de la vida pública, por lo que ha sido el que fue su compañero de grupo quien ha dado la noticia de su muerte acaecida el martes. Lipe era además hermano del guitarrista de Hombres G, Rafa Gutiérrez.
Tequila, que protagonizó el primer fenómeno fan del rock and roll en España, alcanzó el éxito gracias a temas como Salta o Rock and Roll en la plaza del pueblo. Su imagen y estilo, en la España recién salida de cuatro décadas de dictadura, eran una explosión de vitalidad y colores. Cuando el grupo se disolvió, estaban enganchados a la heroína y entre disputas por el dinero que había generado el grupo.
Sobre esa etapa, Lipe contaba en este periódico, en un reportaje en noviembre de 2022, con motivo de la proyección de un documental sobre el grupo, que cuando comenzaron a reducirse las contrataciones del grupo para conciertos, a él no le llegaba dinero, algo que no sucedía a Rot y Stivel, que cobraban derechos de autor de las canciones. “Además, estaba también tomando heroína. Me encerré en mí mismo y me marché”, contaba Lipe, que aseguraba en ese reportaje, sobre su adicción, que fue Stivel el que “un día llevó una papelina de heroína al local” de ensayo.
Sea como fuere, después de Tequila, Felipe Lipe estuvo de bajista en varias bandas y luego como regidor en el teatro. Hasta que decidió ingresar en la asociación Proyecto Hombre para luchar contra su adicción a la heroína. La superó en un programa de 24 meses y luego se quedó 22 años trabajando como psicoterapeuta con drogodependientes. Ganó la batalla a la heroína; sin embargo, seguía luchando contra la del alcohol. “Llevo dos años sin beber. Tengo a mi hijo y a mi pareja que me quieren y yo los adoro. Ahora vivo feliz”, decía entonces con entusiasmo.
Aun así, el domingo29 de julio fui al auditorio municipal a ver el concierto de una tal Isabel Ruiz, una señora que canta muy bien, sin duda alguna. Lástima que su estilo no es de mis preferidos. Empezó cantando copla tradicional y luego siguió con estilo mariachi. La pena es que la música era pregrabada, por lo que a la señora sola encima del escenario se la veía desangelada. Para colmo, esa manía de las folklóricas de, entre canción y canción, soltar una parrafada sobre "el temita que voy a interpretar a continuación...".
Con todo lo anterior, a mitad de recital no pude aguantar más y le dije a mi hermana que me marchaba a casa. Me sabe mal porque supongo que me tacharían de maleducada, pero es que no me veía allí, compartiendo los "olés" del "respetable público". Y, repito, no era culpa de la intérprete sino de que su estilo no me entusiasma.
El vídeo lo he sacado de su cuenta de Instagram, no corresponde al concierto de Agost, pero esa canción sí se la oí.