Sinopsis:
El Imperio ha caído y los señores de la guerra imperiales siguen dispersos por toda la galaxia. Mientras la incipiente Nueva República trabaja para proteger todo por lo que luchó la Rebelión, ha reclutado la ayuda del legendario cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin y su joven aprendiz Grogu.
Además de todas las películas que he visto la mayoría de las series sobre el universo de Star Wars. Entre ellas, por supuesto, la del Mandaloriano, que alguna alegría que otra había dado en sus dos temporadas, excepto la de disfrutar de la presencia de Pedro Pascal, su supuesto protagonista, que bien podría estar en la mayoría del rodaje en su casa tumbado una vez haya grabado la voz de su personaje. En la película se le verá la cara unos cinco minutos, supongo que para justificar su sueldo.
Más que el Mandaloriano, quien roba la película es Grogu, con sus tiernos mohines y sus poderes de jedi. No se puede ser más achuchable. Menos mal que está él, porque acabé de bichos y criaturas asquerosos hasta el gorro.
La historia es flojilla, como un episodio alargado de la serie, con más medios, incluida la música de Ludwig Göransson, que me ha gustado mucho












