Sinopsis:
Una fría mañana de invierno el cadáver de una adolescente aparece en una parada de autobús del extrarradio madrileño. El equipo del inspector Iván Moreno y del subinspector Jotadé Cortés, el único policía gitano de su comisaría, descubre que se trata de una joven desaparecida misteriosamente años atrás y que ha sido asesinada tras dar a luz. Es la última de una larga lista de secuestradas a las que han matado justo después de ser madres.
Jotadé marcó el inicio de una nueva saga desgajada de la trilogía de Indira, nacida de la pluma de Santiago Díaz, que para mí se ha vuelto un referente en cuanto a novela negra. Su narración resulta cautivadora, engancha desde la primera página y no puedes dejar de pasar una tras otra porque la intriga atrapa. A ello ayuda la sucesión de capítulos no muy largos y, sobre todo, la maestría en la construcción de unos personajes que no dejan indiferente y que son casi de la familia porque los conocemos desde libros atrás. Aparte de sus conflictos personales, familiares y sentimentales, y las relaciones que mantienen entre ellos, nos muestra el menos conocido mundo de la etnia gitana. Todo ello sin olvidar que la trama criminal y de investigación es brutal.
Se me va a hacer muy largo el tiempo hasta el siguiente libro.













