Uno de los principales privilegios de estar jubilada es no tener que madrugar y levantarme a la hora que me apetezca. Cuando al mediodía del viernes pasado conecté el wifi del móvil y vi que tenía multitud de mensajes en los chats de propietarios de viviendas y propietarios de plazas de garaje (vendí la mía a mí sobrino, pero sigo en el chat para evitarle molestias), sospeché que algo había pasado.
Resulta que la pared izquierda donde están los paneles de la luz y el agua, la puerta del garaje y la puerta de entrada al piso habían amanecido manchadas de pintura naranja, con unas grandes letras en las que se intuía en parte un mensaje y no se veía el resto, porque alguien se había molestado en borrarlo. Se lee en letras mayúsculas "PÁGAME" (sin tilde). El resto del mensaje, que quizá contuviese algún nombre, está medio borrado, supongo que por alguien que se sintió aludido.
La presidenta de la comunidad avisó a la policía para que lo atestiguara y dio parte al seguro, con la suerte de que sí contemplaba daños por vandalismo. De momento, no ha venido nadie a subsanar el daño. Ya os contaré cómo continúa la historia. Y yo que me vanaglorio de que Agost es un pueblo muy tranquilo... Al final tendré que tragarme mis palabras.











