Sinopsis:
Al principio es un crush. Lo conozco durante una charla en el CCCB. En menos de dos semanas nos seguimos en redes, en dos meses follamos en la Mar Bella y, cuando apenas llevamos tres viéndonos, me doy cuenta de que me he enamorado. Sin saber cómo. Busco respuestas en mis referentes más cercanos, pero pronto descubro que ni mis amigos, ni mi compañera de piso, ni mis padres tienen la clave de nada. Sobre cómo querer. Sobre cómo querer bien. La vida en Barcelona es un reto, como lo es encontrar un trabajo que sirva para algo más que para pagar el alquiler, sobrevivir a las resacas y llegar al final del día habiendo comido toda la fibra que recomiendan los anuncios publicitarios. Amar y fallar, aprender y errar.
Mientras leía esta novela, vi Heartstopper para siempre y me dio la impresión de que el libro podría narrar la continuación de los protagonistas adolescentes de la película una docena de años después, en la treintena, perdida la inocencia y encontradas las saunas, las drogas y las parejas abiertas, con la salvedad que los de Fervor son independentistas catalanes.
Un día Pedro me preguntó por qué me atraían las historias de gais. No supe responder, más allá de que suelen ser chicos muy guapos. En el libro leí una explicación que espero que no se me ajuste.
Cuando llegamos a la pensión, nos recibe una señora francesa que desde recepción nos dedica una sonrisa cómplice que exclama en silencio: J'adore les gays!!!, como suele hacer un determinadísimo perfil de boomer que con los años ha conseguido descodificar sus prejuicios y ahora aprovecha cualquier oportunidad que se le presenta para exhibir una ideología progre y deconstruida.
¿De verdad?












