Sinopsis:
Un equipo encubierto de agentes de élite viven en la sombra, tan cómodos manejando el poder y la influencia como armas automáticas y explosivos de gran potencia. Cuando un déspota roba una fortuna de mil millones de dólares, son enviados a recuperarla en lo que para cualquier otro sería una misión suicida. Lo que comienza como un atraco imposible empeora aún más y se convierte en una guerra total de estrategia, engaño y supervivencia.
El director Guy Ritchie tiene un estilo tan personal y marcado que se adivina que una película es suya a los pocos fotogramas, y así pasa en esta. Acción trepidante, diálogos rápidos, montaje agresivo y un listado en pantalla de lo que los protagonistas planean hacer son marcas de la casa.
Pensaba ir al cine en cuanto se estrenase esta película, pero encontré una copia bastante aceptable en internet y en versión original subtitulada. Por cierto, no sé quién habrá subtitulado los diálogos porque algunos tienen delito. Supongo que habrá sido una IA.
No es la primera vez que cuenta con la mexicana Eiza González, que no se puede ser más guapa, y con Henry Cavill, de quien podría decir lo mismo, aunque aquí se le ve más cara de Geyperman. Como representación patria, está Carlos Bardem, defendiendo con solera el típico papel de criminal hispanoamericano.
La película entretiene con un ritmo que no da tregua. No obstante, creo que dentro de unos años pocos se acordarán de ella
















