Sinopsis:
“Efectiviwonder” es un paseo por mi infancia y las diferencias entre el antes y el ahora, de cuando eramos chiquillos, porque aunque ahora nos digan lo contrario, nosotros, no estábamos diagnosticados. No teníamos el TikTok, nuestra diversión entre otras cosas era tirarnos piedras y si le abrías la cabeza a un amigo, decías:”que buena tarde he echao” y lo mejor nos comunicábamos con un vaso de plástico con un hilo y a veces se le iba la cobertura, imagínate. ¿Y las madres? No tenían el cielo ganao, lo tenían a su nombre. Mi madre se levantaba todas las mañanas y miraba al cielo y decía: ”Señor, llévame pronto” y ahí sigue, me hubiera cambiado por el niño del exorcista, me tenía más miedo que un gordo a una silla de plástico. Como dicen los niños ahora: “vente a verme bro, que este espectáculo te renta y lo vas a pasar pirata…”
El sábado fui yo sola, (ya que nadie se apuntó al plan, y con ciertos reparos, no fuera yo a perderme por la capital) al Teatro Principal de Alicante para ver la función Efectiviwonder, un monólogo del cómico malagueño El Monaguillo. A la ida fui en autobús y a la vuelta Pedro me recogió ya que no había más horarios de transporte público.
Admito que el humor de El Monaguillo no es para todos los gustos. No obstante, a mí me hace mucha gracia cuando compara cómo eran las costumbres en los años cuando éramos niños y los que viven la chavalería de ahora. Es un viaje a la nostalgia desde el punto de vista del humor. Me reí como hacía tiempo que no me reía y eso que me daba miedo que, al estar sola, no iba a disfrutar de la función como cuando vas en buena compañía.
Había comprado de segunda mano su último libro Viajar a Japón te rompe la tarde y me lo llevé para que me lo dedicara y firmara, lo que hizo muy amablemente al término de la función.














