A las razones anteriores se pueden añadir que existen lectores como estos:
Los componentes de este blog somos un grupo de amigos dispersos por el mundo que charlamos de lo divino y de lo humano. Desde el respeto y la buena educación, nuestras posturas coincidirán a veces, mientras que otras divergirán totalmente. Sin tratar de imponerlas a los demás, cada cual se responsabiliza de sus propias opiniones. Si alguien desea excluir de él una imagen con derechos de autor, por favor, envíeme un correo y será eliminada de inmediato. Sed todos bienvenidos.
A las razones anteriores se pueden añadir que existen lectores como estos:
En esta edición, el cartel ha sido realizado por la ilustradora Carme Solé i Vendrell, Premio Nacional de Ilustración en 2013, figura fundamental de la ilustración contemporánea, cuya obra ha estado profundamente vinculada a la defensa de la infancia y al poder transformador de la lectura desde edades tempranas.
Sinopsis:
Tercera parte de la serie "La caza" tras Monteperdido (ambientada en los Pirineos) y Tramuntana (en Baleares), esta vez centrada en un entorno que entremezcla el ambiente rural y costero de la provincia andaluza de Huelva.
Sigo viendo en RTVE Play la serie de La caza. Soy fan del Nordic Noir a la española (pueblos pequeños, secretos oscuros y policías con el alma rota). En esta ocasión, la acción se desplaza a la frontera entre Huelva y Portugal: el río Guadiana se convierte en un personaje más, aportando una estética de thriller fronterizo.
La historia utiliza una doble línea temporal: al saltar entre dos épocas, el ritmo puede sentirse algo desigual, y a veces se abusa de fórmulas ya vistas en las temporadas anteriores. Al menos aquí descansa de personajes adolescentes que encierran secretos.
¡Y lo que sufre Megan Montaner! A estas alturas, su personaje ya tiene acumulado trauma suficiente como para jubilarse en un spa de por vida.
Sinopsis:
Un senglar groset i gris somia amb ser diferent i, màgicament, els seus desitjos es fan realitat. Adquirix el meravellós color verd blau d’un peix, l’esvelt i llarg coll de la girafa i la majestuosa i sedosa cabellera del lleó. No obstant això, en transformar-se ja no sap en quin animal s’ha convertit, ni quin és el seu nom. A la recerca de respostes, emprén un llarg viatge ple d’aventures que el portarà des de la sabana fins a la ciutat. Ens acompanyes?
Me faltaba reseñar la última obra que vi de la XIII Mostra de Teatro Infantil y Juvenil.
El espectáculo combina teatro visual, música y movimiento escénico, con un lenguaje poético y accesible para los más pequeños. A través de su recorrido simbólico, la pieza transmite valores de autoestima, diversidad y empatía, invita a los niños a reflexionar sobre la identidad propia y el respeto por la diferencia.
Sinopsis:
Todas las casas guardan la historia de quienes las han habitado. Las paredes de esta casa perdida en el páramo hablan de voces que surgen de debajo de las camas, de santas que se aparecen en el techo de la cocina, de desapariciones que nunca se resuelven. Los vecinos reniegan de sus dos habitantes a la luz del día, pero todos acuden a ellas cuando nadie los ve. La abuela se pasa los días hablando con las sombras que viven tras las paredes y dentro de los armarios. La nieta vuelve a la casa tras un incidente con la familia más rica del pueblo. Ahora, desenredando la historia de la casa, se han empezado a dar cuenta de que las sombras que la habitan estuvieron siempre de su lado.
Este es el último libro que hemos leído en el club de la biblioteca. Como suele ser habitual últimamente, ha habido gran diversidad de opiniones, desde aquellos compañeros a los que no les ha gustado nada hasta los que la han disfrutado, como ha sido mi caso.
He leído que esta novela se enmarca en el género de terror gótico, que no suelo frecuentar, más concretamente en el gótico manchego, lo que me parece fortísimo. Es una obra breve pero asfixiante que utiliza lo sobrenatural para hablar de realidades sociales profundamente arraigadas.
En Carcoma, la casa no es solo un escenario; es un organismo vivo y vengativo. La carcoma funciona como una metáfora del trauma heredado y del odio que corroe los cimientos de la familia desde dentro.
El lenguaje de Layla Martínez es seco, directo y visceral. No recurre a grandes artificios barrocos para asustar; el horror emana de lo cotidiano y de la crudeza de las descripciones.
Sinopsis:
Ocho años después de que un error imperdonable echara por tierra su prometedora carrera en el fútbol universitario, el quarterback de primera Russ Holliday busca revivir sus sueños disfrazándose de Chad Powers, un talentoso personaje que se une a unos South Georgia Catfish que luchan por subsistir.
Glen Powell es muy consciente de lo guapo y lo buenorro que está. Supongo que para distanciarse de la imagen de galán, pensó en este personaje en el que tiene que afearse y explorar sus dotes de cómico.
Escrita y protagonizada por Glen Powell, parece, a primera vista, una comedia clásica. El uso de prótesis, la identidad secreta y el tono recuerdan abiertamente a títulos como Tootsie, Con faldas y a lo loco o Señora Doubtfire. Incluso hay guiños musicales, como referencias a El fantasma de la ópera, que subrayan la teatralidad y el artificio.
Como es de esperar, abundan las situaciones equívocas que provocan el humor. Acabo de leer que continuará con una segunda temporada, que espero ver.
Sinopsis:
He aquí la historia de la descomposición total de una familia, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y de una península de casas vacías.
La historia de un soldado que se raja la piel para dejar salir la ceniza acumulada, de un poeta que cose la sombra de una niña tras un bombardeo, y de un maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos; de un general que duerme junto a la mano cortada de una santa, de un niño ciego que recupera la vista durante un apagón, y de una campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto; de un fotógrafo extranjero que pisa una mina cerca de Brunete y no levanta el pie en cuarenta años, de un gernikarra que conduce hasta el centro de París una camioneta con los restos humeantes de un ataque aéreo, y de un perro herido cuya sangre teñirá la última franja de una bandera abandonada en Badajoz.
He terminado las más de novecientas páginas de La península de las casas vacías, de David Uclés. Las más de diecisiete horas que dicen que se tarda en leerlo las he repartido durante varias semanas, que he ido alternando con otros libros para paliar tanta intensidad.
Se ha hablado y escrito tanto sobre esta novela que poco puedo aportar. Me ha gustado mucho y me ha impresionado el dominio del lenguaje de un autor tan joven, con un vocabulario tan amplio que he agradecido que el Kindle lleve incorporado el diccionario de la RAE para buscar significados. Por no hablar de su soltura narrativa y su capacidad de pergeñar un universo de personajes que habitan toda Iberia, que no se deja un rincón patrio que sufrió la guerra civil. Y ese sufrimiento es tan vívido que deja mal cuerpo, y eso que el maravilloso realismo mágico tan bien ejecutado lo intenta suavizar.
No recuerdo a quién le oí decir -supongo que se referiría a los hechos de la guerra- que este libro debería ser lectura obligatoria en los institutos. No, por favor, que con el escaso espíritu crítico de la chavalería serían capaces de creer, por poner un ejemplo, que en el centro de Madrid estalló un volcán cuya lava era la sangre derramada por los íberos durante la guerra.
Una novela, en fin, que perdurará.