El 29 de abril por la mañana me uní a compañeros de COCEMFE en la visita al Museo de Alfarería. Como sabéis, voy a con ellos a algunas actividades que organizan y hace tiempo que les voy sugiriendo que vinieran a mi pueblo.
Aunque lo tengo más que visto, no me importó pagar la entrada del museo y ver cómo mis compañeros se asombraban por el milagro del barro y las manos del alfarero, algo que yo he vivido toda la vida y quizás por ello no le conceda la importancia que tiene para los no iniciados. Les encantó la visita, lo que me alegró sobremanera.


No hay comentarios:
Publicar un comentario