El 28 de abril fue el cumpleaños de la guapetona Toñi, pero lo celebró el festivo viernes 1 de mayo. Entre que si llovía o si no, nos juntamos la mayoría (casi nunca hay pleno, por una cosa o por otra), y disfrutamos del habitual ágape y la buena compañía.
Por deseo expreso de la cumpleañera, el regalo fue una freidora de aire que ella misma se encargó de comprar (hasta ese punto llega nuestra confianza y desfachatez). También tuve la alegría de ver a Leonor, en vías de recuperación de su operación de cadera: al bar la llevó en coche su marido, pero ella se va manejando cada vez mejor con el andador.




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