lunes, 5 de noviembre de 2007

Si el hombre pudiera decir lo que ama

Uno de mis poemas de amor preferidos. De Luis Cernuda. Espero que os guste tanto como a mí.


Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Gran Cañon del Colorado


Rememorando ese maravilloso viaje que hicimos Conchi, Sonia y yo a USA me viene a la memoria el Gran Cañon. Increíble, lo sobrevolamos en avioneta. Su piloto era un típico joven americano musculitos de muy buenn ver. Conchi no perdió la ocasión y se fotografió con él. Y luego, el gran Cañon visto desde el aire, inolvidable, yo me volví loca haciendo fotos. Aterrizamos en la parte alta del Cañon (en la baja está el río, mil metros más abajo, casi nada) y desde allí, mas fotos y más maravilla de la naturaleza. Fuimos también a un Cine Imax, instalado allí, y vimos una interesante película sobre su origen y los pueblos que lo habitaron. En el restaurante de al lado comimos (no voy a decir una buena paella, porque de eso los americanos ná de ná) pasablemente. Me acuedo que una chica de nuestra excursión le cogió un ataque de ansiedad y no quería subir a la avioneta para regresar a Las Vegas. Le tuvieron que dar un valium para tranquilizarla y volverla a subir, porque el gran Cañon es una maravilla pero para vivir allí, bajo un árbol, no. Gran Cañon, impresionate.

Recuerdos de Las Vegas



Como mis amigas no se deciden, os cuento yo algo de nuestro periplo por Las Vegas. Siento no poner fotos personales, pero es que entonces -el siglo pasado- no tenía cámara digital.

Las Vegas es otro mundo, la máxima expresión de la horterada americana combinada con su peculiar percepción del espectáculo. Tal concentración de bombillitas por centímetro cuadrado no deja indiferente, o lo amas o lo odias y a mí me fascinó, no me avergüenza reconocerlo, supongo que mi cultura peliculera pesa demasiado.
Perdí la exorbitante cantidad de un dólar en las maquinitas de un casino espectacular, el Caesar's Palace, y ahí acabó mi vicio del juego. Fui a cenar a Planet Hollywood y recorrí galerías comerciales lujosísimas en busca de un Robert Redford que me hiciera una proposición indecente pero no encontré ninguno. Debían de estar de vacaciones pues si no habrían caído rendidos a mis pies con el vestido rojo de escote vertiginoso tan discretito que me puse. En Las Vegas hay que ir a tono con la ciudad y yo estaba más deslumbrante que todas las bombillitas juntas, al igual que Sonia y Mari Pau.

Y EL ACTOR MÁS GUAPO DE LA TELEVISIÓN ES...WENTWORTH MILLER


Que conste que yo sólo le voté una vez.


El protagonista de 'Prison Break' ha ganado la votación de los actores más atractivos de la pequeña pantalla. En segundo y tercer lugar figuran Josh Holloway, de 'Perdidos', y Jason Lewis, de 'Cinco hermanos'

Una mirada desafiante, un rostro aniñado y un cuerpo atlético le han llevado a ser coronado como el actor más guapo de la televisión. Con 4068 votos de los 31.348 totales, Wentworth Miller ha sido el vencedor con una media de 8,2 del título del hombre más atractivo de la pequeña pantalla. Al menos, este ha sido el sentir general de los lectores de hola.com en la valoración que les proponíamos el pasado 11 de octubre de Los más guapos de la televisión.

Wentworth Miller es joven, atractivo y soltero. A sus 35 años se ha convertido en una de las últimas promesas del celuloide gracias a su interpretación de Michael Scofield en la serie Prison Break y se le augura un futuro prometedor como actor.

En segunda posición le sigue muy de cerca Josh Holloway, el guapo e irresistible Sawyer de Perdidos ha obtenido un 8 de puntuación y 3352 votos. A diferencia de Miller, Holloway está casado con Yessica desde octubre de 2004, motivo por el que podría haber quedado en segundo lugar y no en el primero, como todos codiciaban.

Jason Lewis, de series como Sexo en Nueva York o Cinco Hermanos, también ha entrado en el podio de los más guapos con un 7,7 de media. Además de hacerse un hueco como modelo de pasarela y posar para campañas publicitarias de firmas como Tommy Hilfiger y Hugo Boss o Absolut de Vodka, podremos volver a ver a Jason Lewis en la película de Sexo en Nueva York.

Hugo Silva lidera el ranking de los españoles, entre los que figuraban Alejandro Tous, Iván Sánchez, Martiño Rivas y Mario Casas. El carismático policía de Los Hombres de Paco ha logrado la cuarta posición con una puntuación de notable, un 7,6. Un meritorio puesto si tenemos en cuenta que el actor madrileño ha quedado un puesto por delante de Patrick Dempsey, el doctor más sexy de la televisión, gracias a su papel de Derek Shepherd en Anatomía de Grey.

Las jóvenes promesas de la televisión, como Mario Casas, de 21 años, o Zac Efron, de 20, no han tenido tanta aceptación entre nuestros internautas. No obstante, debemos tener en cuenta que entre los quince candidatos seleccionados todos han recibido notables puntuaciones, ya que ninguno de ellos ha quedado por debajo del cinco de media, tras haber recibido más de 30.000 votos en total.

Todos los Santos en Agost



La festividad de Todos los Santos se va reduciendo con el paso del tiempo más a un paréntesis en la actividad laboral para cumplir con la tradicional visita al cementerio local. Cada vez lo encuentro más absurdo, al igual que el culto que la Iglesia Católica profesa a sus difuntos. Al fin y al cabo, allí ya no queda nada de lo que hubo ni de lo que vendrá si se es creyente.


La mañana al menos era completamente primaveral, con un solecillo riquísimo que invitaba (¿?) a visitar el cementerio. Año tras año es el mismo acto social que sirve para saludar a personas a las que no se ve desde la misma fecha del año anterior. Afortunadamente. Si me parase a pensar que voy acercándome sin remedio a hacer compañía eterna a los difuntos residentes, se me helaría la sonrisa.

iGoogle

Hola amigos. He descubierto esta página web 2.0 (páginas con servicios muy útiles) que se puede localizar entrando en la página de Google y pinchando en el margen superior donde se ve "iGoogle".
Gracias a ella, tengo incorporados a la página de inicio, además del buscador, muchos gadgets muy útiles para mi. Hay infinidad que se pueden añadir, además se pueden abrir pestañas y seguir incorporando más. Hay para todos los gustos: yo me he puesto en la página de inicio el gmail(Conchi, ahora todo lo que me escribes lo veré todos los días porque los últimos mensajes aparecen en su ventanita), el tiempo, un calendario, citas famosas, foto del día de la Nasa, últimas notícias, fase lunar... (y me he abierto pestañas con más) Muy recomendable de verdad para los que tengan internet en casa.

jueves, 1 de noviembre de 2007

El Caso Jane Eyre, de Jasper FForde

Buenas a todos, soy Luis, de Valencia, .y atendiendo a la amable invitación de Conchi, me pasaré de vez en cuando por aquí para aportar mi granito de arena a este blog. Por presentarme un poco, podríamos decir que soy lo que se dice un "geek": esa palabreja que tienen los yanquis para definir a alguien al que le encanta la tecnología, los ordenadores y la ciencia ficción (suena un poco anglófilo, pero al menos no resulta insultante, como "friqui"...), así que cuando hable de cine o literatura probablemente enseguida notareis por donde van los mis gustos...

Pero estoy divagando. Para este primer post, me apetecía recomendaros un libro que, aunque estríctamente hablando es ciencia ficción, está hecho para enganchar a cualquiera que sienta cariño por la literatura de toda la vida -y encima, os echareis unas cuantas risas.

El libro en cuestión es El Caso Jane Eyre y la la verdad es que hacía tiempo que no me me reía tan a gusto con un libro (bueno, menos los de Terry Pratchett). Sin embargo, los comentarios positivos recibidos en otras bitácoras me animaron a hacerme con la edición en castellano.

Pero ¿de que va El Caso Jane Eyre? Bueno, indudablemente es ciencia ficción, pero de la que escribirían los Monty Python si escribieran de eso. O algo a medio camino entre el frikismo y el gafapastismo. Imaginad un universo alternativo, una Inglaterra de los ochenta en el cual la gente no está colgada por el futbol, la prensa rosa o los reality shows. No, aquí lo que priva es la cultura y el arte: Los bares tienen nombres que son guiños a novelas clásicas, los niños coleccionan cromos de escritores del siglo XIX y la autoría real de las novelas de Shakespeare es un tema tan controvertido como pueda serlo el asesinato de Kennedy. Algunas obras de teatro clásicas, como Ricardo III, se llevan representando de forma ininterrumpida durante años en una performance en la que el público participa de forma interactiva al más puro estilo del Rocky Horror Show. En lugar de skin heads y latin kings, los disturbios callejeros se producen entre las violentas bandas de surrealistas y rafaelistas, enfrentados en su concepción de la estética de la pintura.

En un mundo así, cuando Acheron Hades, un peligroso criminal a medio camino entre Hannibal Lecter y el profesor Moriarty, decide someter a chantaje al estado, no opta por desencadenar una guerra nuclear, o un ataque bacteriológico. En lugar de eso, se hace con el manuscrito del clásico de Charlotte Bronte, Jane Eyre, y con el prototipo de "El Portal de Prosa", un artefacto que permite entrar en el interior de una novela e interactuar con los personajes, con el objetivo de tomar a la protagonista del libro como rehén.

Naturalmente, un mundo que cuenta con distorsiones espaciotemporales, vampiros y hombres lobo, o especies extinguidas clonadas como animales de compañía, está preparado para estas amenazas. Inglaterra cuenta con el OpExec, una organización de operaciones especiales, uno de cuyos departamentos, OpExec 27, se ocupa de los crímenes literarios. Y allí trabaja la heroína de este libro, Thursday Next, antigua héroina de guerra en la guerra de Crimea con el Imperio Ruso, y actualmente detective literario.

Este microrresumen no da una idea de la mezcla de aventura, y sano cachondeo, y al mismo tiempo del cariño con el que se aborda el mundo de la literatura clásica inglesa. Personalmente, yo os animaría a que le dieraís una oportunidad a El caso Jane Eyre, el primero de una serie de novelas protagonizadas por Thursday Next (de la que acaba de salir en castellano la segunda entrega, Perdida en un Buen Libro). En lo que a mí respecta, Jasper FForde ya se ha convertido en uno de mis escritores favoritos....