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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Hazte extranjero



Me encanta esta campaña publicitaria de Campofrío. A pesar de la terrible crisis y la vergüenza que muchos de mis compatriotas me hacen pasar, tampoco me cambiaría de nacionalidad.

«¿Cansado de ser de aquí? ¿Harto de tu país de pandereta? Hazte extranjero» Así comienza el anuncio de la nueva campaña de Campofrío, que vuelve por Navidad para tocarnos la fibra sensible, con la entrañable Chus Lampreave como protagonista. Una vez más la empresa de embutidos se ríe del pesimismo y ensalza «lo nuestro» con una campaña emotiva llena de caras conocidas. Como Chiquito de la Calzada que opta por hacerse inglés, o Verónica Forqué, en clara alusión a Gerard Depardieu, que prefiere ser francorrusa.

«Tiene que molar ser de una superpotencia y decir que soy del G-8», dice la genial Chus Lampreave mientras pasea por un mercadillo donde cada país ofrece certificados de nacionalidad. Pero mientras decide por un país, se pregunta si esto implicará cambiar de carácter: «¿Qué hacemos con eso de abrazarnos y tocarnos todo el rato, y con lo de hablar a gritos como si estuviéramos sordos, y el sentido del humor qué hacemos con él, y lo de invitar aunque no tengas un duro?».

«Algunos le llaman carácter o cómo somos, pero no lo tiene todo el mundo, no está por todas partes. Es esa manera nuestra de ser y sentir de la que jamás te podrás deshacer porque va contigo vayas donde vayas…», asegura Chus Lampreave, que reniega en el último momento de hacerse sueca: «No, no puedo. Uno puede irse, pero no hacerse». Y todo ello, con la versión flamenca del «A mí manera» de fondo.

http://www.abc.es/medios/20131216/abci-campana-campofrio-hazte-extranjero-201312161148.html


viernes, 8 de agosto de 2008

Eros, Thanatos y su puta madre



Sinopsis:
Gastón Renom Daladier, conocido como Gastrónomo, nunca imaginó que morir fuera tan complicado. Tras un accidente va a parar a un extraño lugar, Ámbito, en el que permanecerá mientras alguien siga recordándole en Mundo, o sea la Tierra. Allí se encuentra con personajes históricos o simplemente famosos por las razones más diversas. Borges, Marilyn, Freud, Churchill, Nerón, el mago Houdini... Todos ellos están condenados a ser recordados eternamente. Ante esta injusta situación los «históricos» declaran la guerra a los «anónimos», que lo tienen mucho más fácil a la hora de ser olvidados. Gastrónomo, que todavía no asimila su existencia como ente, es elegido para mediar en el conflicto y, además, se ha enamorado de Marilyn y se plantea la vida eterna a su lado. Mientras tanto, en Mundo la vida continúa...más o menos...
La novela alterna capítulos sobre Ámbito y Mundo, todos con comentarios introductores del autor. Mientras que Gastrónomo no consigue asimilar su no existencia, en la tierra su mujer, Lucía, se debate entre desconectar a su marido de los tubos que le mantienen con vida o seguir con la esperanza de que despierte.



Esta novela es una de las correspondencias más claras entre expresión oral y expresión escrita: conforme la leía me parecía estar oyendo la propia voz de Sardá. En ocasiones deviene confuso tal batiburrillo de referencias históricas, filosóficas, literarias, cinematográficas, etc., como si quisiera demostrar la vastedad de su cultura por encima de la tele de dudoso gusto por la que es conocido. Por otro lado, para mi gusto, abusa de los tacos y las expresiones malsonantes.

Con todo, tampoco voy a quitarle mérito a este primer intento de novela. Para mí, cualquiera que se enfrente a la creación literaria merece todos mis respetos.