Para despedirme de la temporada navideña 25-26, os enseño las cuatro tarjetas que me han llegado a la antigua usanza, por vía postal.
Aunque no desdeño los métodos modernos, me sigue haciendo ilusión abrir el buzón y encontrarme con ellas, qué queréis que os diga.
En la imagen de abajo, la tarjeta que envié a mi amigo Luis, de Valencia, bien acompañada por el dragón Shenron y las siete bolas.
Por cierto, Luis echó su tarjeta al buzón el 15 de diciembre, pero la matasellaron el 30, y me llegó el 5 de enero. Un aplauso para el servicio de Correos.


3 comentarios:
Hace muuuchos años yo enviaba cienes y cienes de ellas...Desde que soy mister Grinch, ni una... 😝😝
Qué recuerdos!!! Felicidades mi querida Conchi!!
Confieso (con cierta vergoña) que no he sido mucho de postales, pese a que es una costumbre preciosa que imagino está bastante en desuso... aunque quién sabe: parece que hay un cierto resurgir del gusto por los artículos de papelería, y tal vez las postales se vuelvan a poner de moda. Cosas más raras se han visto.
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