jueves, 3 de septiembre de 2026

Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette

 


Sinopsis:

Serie que narra la relación entre Carolyn Bessette y John John Kennedy, una de las parejas más icónicas del finales del siglo XX. Fue una historia de amor que capturó la atención de toda una nación: John Fitzgerald Kennedy Jr., hijo del legendario presidente JFK, era el cabeza visible de la familia más parecida a la realeza estadounidense. El país lo vio crecer, pasó de niño a ser el soltero más deseado y fenómeno mediático. Por su parte Carolyn Bessette era una estrella por derecho propio: Extremadamente independiente y con un estilo inconfundible, pasó de ser dependienta a ejecutiva en Calvin Klein, convirtiéndose en confidente de su fundador homónimo. La conexión entre John y Carolyn fue inmediata, eléctrica e innegable. A medida que su historia de amor se desarrollaba ante los ojos del país, la intensa fama y la atención mediática que les acompañaba amenazó con separarlos.


A priori, me interesa cualquier serie dirigida o producida por Ryan Murphy. Una vez vista, decido si ha valido la pena o no.

Los nueve episodios que componen esta serie han sido un viaje por la memoria noventera, que mucho hablar de los míticos ochenta cuando la década siguiente también tuvo lo suyo. Me he recordado leyendo revistas del corazón siguiendo los romances de John John y su afición a las rubias, lo que sacaba de quicio a su madre: supongo que Jackie tenía atravesada a otra rubia por la que JFK bebía los vientos.

El mérito de este tipo de series que cuentan hechos conocidos cuyo final es más que resabido reside en mantener el interés y no aburrir. Aquí se cumple.

Me ha encantado la recreación de aquellos años, la ambientación, el vestuario, la caracterización de los famosos de entonces,... 

Los ricos también lloran, como rezaba la telenovela mexicana.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo cierto es que servidora no se enteró de nada en aquella época. Algún brumoso barrunto me llegaba, pero tampoco es que despertara mi interés. Seguro que si veo la serie, me traerá recuerdos y me haga consciente de los matices que me perdí de una época que, al fin y al cabo, también era la mía.