Cuando en el club de lectura pusimos en común La niña del sombrero azul, conté a mis compañeros que había contactado con Ana Lena Rivera y me había contestado que estaba de vacaciones, que le escribiera la última semana de agosto Llegado el día, le volví a escribir:
¡Es que no se puede ser más maja!




No hay comentarios:
Publicar un comentario