miércoles, 3 de octubre de 2007

Quintos ausentes


















































Estos quintos míos no vinieron a la cena. Lástima.

¿A quién se le ocurre esta clase de encuestas?


Según un estudio de hábitos sexuales, más de un 44% de los hombres admite haberse masturbado en su lugar de trabajo y sólo el 18% de ellas lo ha hecho. El 44% fantasean con sus novios o maridos.


Las españolas siguen influidas por la moralidad en el tema sexual. Son menos capaces de hacer cualquier cosa por obtener satisfacción sexual, mientras que los hombres se saltan más a la torera la ética en el sexo. También ellos siguen siendo los que más practican el onanismo (13,5 sobre un máximo de 21) aunque hay que olvidarse ya del clásico de que las mujeres no se masturban, pues en esta escala obtienen un 9,5 sobre 21.Lo que llama la atención, es que más del 44% de los encuestados admitió haberse masturbado en el trabajo, mientras que las mujeres, que admitieron haberlo hecho no supera el 18%.


martes, 2 de octubre de 2007

Brindis por la amistad


Cena de quintos


Unos coetáneos míos organizaron una cena de quintos. Se tomaron el trabajo de primero ir al juzgado para sacar el listado de los nacidos en Agost en 1964 y al ayuntamiento para completar la lista con los demás empadronados nacidos en el mismo año, y después enviarnos a todos -casi 90- una carta avisándonos de la fecha, lugar y precio de la cena. Me duele reconocer que mi quinta ha sido bastante desastrosa en el sentido de reunirnos. Solo habíamos celebrado una reunión anterior hacía cinco años cuando otras quintas se reúnen anualmente. Llegado el día, nos juntamos 27, cosa que me alegró, pues pensaba que seríamos menos.

No sé si son ganas locas de pasar una velada sin la pareja o el efecto de las primeras cervezas o copas de vino, el caso es que a los pocos minutos teníamos tales carcajadas y gritos que ni de parvulario. O me tragaba la vergüenza ajena o me aburría, de modo que no tardé en unirme a la juerga y a competir a ver quién soltaba la chorrada más gorda.

También hubo momentos para la nostalgia, desde anécdotas del cole hasta los referentes de televisión y cine que, en una generación como la nuestra, son los mismos para todos: Un globo, dos globos, tres globos, Los payasos de la tele, La guerra de las galaxias, Grease o El lago azul, por citar sólo unos cuantos.

Tras la cena nos pusieron música para bailar con barra libre hasta las 3. Elegí a un quinto que me merecía confianza para que me sirviera un whisky corto con limón, y con él (el whisky) pasé toda la noche. No necesité beber más para reírme y pasármelo pipa.

Y para divertirme con ciertas observaciones: ningún quinto se propasó con las compañeras pero sí entre ellos. A la broma y a la tontería los chicos se metían mano, se tocaban el culo y lo que no es el culo, se abrazaban con movimientos de esquí,… lo que corrobora mi teoría de que a los hombres, en cuanto se toman cuatro copas, les sale el mariposón que llevan dentro, y perdón por el lenguaje políticamente incorrecto pero no irrespetuoso. Me da la impresión de que, si no hay más homosexuales, es porque muchos no se atreven a probarlo.

Acabada la música a las 3, me fui a casa con unas vecinas mientras que el resto continuó la juerga en un pub. Se notó que llevo tiempo retirada de la vida pública ya que estaba agotada. En la euforia del momento nos comprometimos a repetir la cena cada último viernes de septiembre. Dentro de un año os contaré.


Me vais a perdonar que no ponga fotos del evento. A sabiendas de que por aquí nos asomamos los cuatro gatos de siempre, no quisiera que si, por un casual, alguien las viera, se molestase.

lunes, 1 de octubre de 2007

Turistas


"Turistas" se centra en un grupo de jóvenes viajeros y aventureros. Después de que un terrible accidente de autobús les deje en un remoto pueblo marítimo de Brasil, poco a poco descubren que las playas de arena blanca y las junglas exuberantes esconden un secreto oscuro e inquietante.

Le encontraba en principio como único aliciente la presencia de Josh Duhamel, de la serie “Las Vegas”. La película se revela tan mala a los pocos minutos que ni el guaperas la salva, y tan violenta que resulta repulsiva.


Moraleja:
Chavales norteamericanos: no salgáis de casa, dónde vais a estar mejor que en los USA; el extranjero, además de sucio y subdesarrollado, está lleno de peligros para los hijos del tío Sam.

Bolillos en Agost


El domingo por la mañana tuvo lugar en Agost el III Encuentro de Bolillos. Grupos de bolilleras de toda la provincia acuden y exponen sus habilidades en la Plaza de España. Una exposición contigua mostraba ejemplos de todo tipo de manualidades, no sólo encajes.


No puedo más que maravillarme de la destreza y el talento de esas mujeres, mi cuñada sin ir más lejos, además de la vocación puesto que sacrifican buena parte de su escaso tiempo libre para crear arte. ¿Y lo bien que se lo pasan? El curso de bolillos está a dos puertas de mi despacho y se oye desde allí la juerga que se llevan las buenas señoras.

Lisboa .... fica mais bonita !!!!!!


Acabo de regresar de un estupendo fin de semana en Lisboa.

Aunque un poco pasada por agua, tengo que reconocer que mi segunda visita a la capital portuguesa ha sido mucho más satisfactoria en todos los sentidos.

Siempre había oído hablar de las maravillas de Lisboa, y la verdad es que volví un poco decepcionado de mi primera estancia lisboeta. Me pareció una ciudad sucia, caótica, decadente que se caía a pedazos. La gente seria y antipática. Me fue difícil encontrar el encanto de esta ciudad del que todo el mundo hablaba … y además, creo que influyó bastante mi situación personal y anímica de ese momento.

Tres años después, mi visión es diferente. Es cierto que muchas partes de Lisboa se caen literalmente a pedazos, es cierto que se respira un cierto olor a decadencia, es cierto que la gente me ha parecido seria, pero ahora sí he sabido descubrir el encanto de Lisboa y he disfrutado de la amabilidad de los lisboetas.

Quizás hayan influido mis conocimientos de portugués (brasileiro) o quizás haya sido que ahora sí que me he dejado poseer por ese espíritu lisboeta sin caer en su saudade-melancolía. Os recomiendo perderos por las calles del Chiado o del Bairro Alto, disfrutar de sus plazas recoletas, disfrutar de sus pastelitos de Belém, o de cualquiera de sus pastelarias, descubrir las iglesias, las galerías de arte … los miradores … y todas las delicias que nos ofrece esta ciudad.