sábado, 13 de agosto de 2011

LA DELINCUENCIA ALCANZO MI HOGAR

El día de ayer por la mañana mi casa fue asaltada, rompieron una reja de la sala, se introdujeron y saquearon cosas de ella (dinero, joyas, juegos de vídeo y cámaras). Al llegar a mediodía del trabajo nos dimos cuenta de la tragedia, al principio lloramos de impotencia, de dolor (se siente uno ultrajado), de enojo, de coraje, etc. Pero al final comprendimos que lo único importante es que no llegamos antes para enfrentarnos a ellos o que hubiéramos estado dentro y ellos atacaran de cualquier modo, son mas preciadas nuestras vidas que las cosas materiales. Aún así me indigna que el sacrificio de años sea sustraído por cualquier tipo de persona (que no merece tal calificativo). hemos emprendido una serie de arreglos, primeramente las rejas reforzadas, elevar las bardas e instalar alarmas contra asaltos. Tal vez todo eso debió de hacerse antes, pero nunca es tarde para dar solución a cualquier problema (mas vale tarde que nunca). Estamos de cualquier manera muy tristes.

12 comentarios:

márian dijo...

Verás Johnny, aunque entiendo tu enfado, pienso en realidad que has tenido suerte, mucha suerte. Pues todo lo que se han llevado lo puedes recuperar con la ayuda de la suerte o la del tiempo. Pero estáis sanos y salvos y eso si que no tiene precio, esas lágrimas de dolor por algún miembro de la familia sí que hubiesen sido justificadísimas e incurables eternamente...la vida sigue,¡ ánimo y da gracias, haz tenido suerte, mucha suerte, amigo !.

ana dijo...

Lo material siempre se puede remplazar, pero claro que se siente rabia e impotencia. ¡¡Ánimo!!

Conchi dijo...

Ya os comenté hace unas semanas el miedo que me da enfrentarme a una situación así, tal como la sufrió mi vecina de arriba. Como previsión –espero no tener que usarlo- estoy pagando un seguro de hogar.

Tras los sentimientos de rabia e impotencia, llega el alivio y el consuelo de saber que nadie ha sido dañado y que los bienes materiales se pueden restituir.

Perdona si soy malpensada: ¿no habrán sido los ladrones el mismo ejército que hace poco irrumpió en tu casa?

Johnny dijo...

Desconfío del ejército, de los lavaautos que pasan ofreciendo sus servicios, de cualquier sujeto que toca a mi puerta pidiendo trabajo, ofreciendo servicios de cualquier índole, etc.

José Ángel dijo...

Lo importante como bien dices es que estáis todos bien, me alegro mucho de ello. ¡Mucho ánimo!

Johnny dijo...

Gracias a todos. La vida sigue y es muy reconfortante saber que existen personas buenas y preocupadas como ustedes.

márian dijo...

Pues eso, pasa página.
Pero creo que no debes de desconfiar de todo el mundo, pues seguramente la inmensa mayoría ( si no todos )de los que tocan tu puerta son honestos trabajadores luchando como mejor saben, para sacar a los suyos. Y seguramente no verás en 100 vidas que tuvieses a los ladrones. Pero piensa Johnny " Quién rie último, rìe mejor ".
Creo que lo mejor es pensar que es lo que puedes hacer para que no se repita. Y cruzar los dedos...¡ Suerte !. Saludos.

Johnny dijo...

He levantado las bardas que rodean la casa, hasta 5 metros de altura con unos metales puntiagudos a todo lo largo. He instalado un sistema de alarma también. Y ya hemos dado vuelta a la hoja y seguimos adelante. El único recuerdo trsite son los anillos de matrimonio de Aymé y mío y unas joyas que habían pertenecido a mis abuelos y mi padre (mas que oro, es valor sentimental).

márian dijo...

Te haré una sugerencia, por si acaso te parece bien. Por lo de las joyas de tus antepasados, quizás si tienes alguna foto o algún documento acreditativo, en un futuro podrías reclamar a la policía, si encuentran artículos robados, al menos por aquí se hace.
Pero en cuanto a los anillos de matrimonio, pues quizás ( se me ocurre ) que en la misma joyería ( por cierto, no sé si Aymé es una marca, perdona mi ignorancia )te podrían hacer una copia de ellos y supongo que podría ser una sorpresa para tu mujer, o si no, pues otras con un diseño nuevo. En todo caso...¡ adelante, Johnny !.

márian dijo...

He releído tu anterior mensaje y creo haber adivinado que Aymé es el nombre de tu esposa, si no es así, confío que me lo aclares. Un saludo

Johnny dijo...

Si, Aymé es mi esposa.

márian dijo...

Gracias por disiparme la duda. Un saludo