viernes, 8 de febrero de 2013

Cabreo monumental




Hoy rivalizaré con Mari Pau en cuanto a indignación contra los políticos. He dudado en contároslo para no salpicaros de la mala leche que me rebosa porque no tenéis culpa de nada, ni vosotros ni yo, sino los impresentables que nos gobiernan y los que nos han gobernado.

Recordaréis que la cacareada Ley de Dependencia se vendió como una panacea cuando nadie pensó en el gravoso montante económico que supondría. Tras luchar –en vano- para que me reconocieran un grado mayor de dependencia que, en teoría, habría ido acompañado de una mayor compensación monetaria, llegó el varapalo de que a Pedro le quitaban la cotización a la Seguridad Social. Luego llegó la reducción del 15 %, por lo que la “paguita de los tontos” (Pedro dixit) se redujo a unos 200 € mensuales hasta finales del año pasado.

Imaginaos mi cara de idiota arrematada cuando he visto que el ingreso correspondiente al mes de enero era de ¡20 €! La trabajadora social me ha confirmado que el tajo, más que recorte, se debe a un nuevo baremo económico que, al estar trabajando, lógicamente supero. ¿Cómo se mastica? Si trabajo y, ergo, contribuyo, me castigan en lugar de premiarme. A ver si va a ser mejor estar en el paro y cobrar una pensión... Luego se quejan de la economía sumergida.

¡Veinte misérrimos euros! Que era para tirárselos a la cara a esos cerdos políticos, acompañados de un buen bofetón, y decirles: tomad, para que compréis más confeti. Qué asco, pero qué asco me dan.


Hysteria



Sinopsis:
Inglaterra, finales del siglo XIX. El doctor Joseph Mortimer Granville inventó el primer consolador eléctrico para tratar lo que se conocía como histeria femenina, cuyos síntomas incluían insomnio, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, irritabilidad o pérdida de apetito. 

Confieso que cuando vi la película pensé que todo era una broma, y no me refiero a la invención del primer consolador eléctrico, sino al concepto de la sexualidad femenina que tenían en la época victoriana, de que pensasen que cualquier comportamiento nervioso o fuera de los cánones de la más rígida educación y comportamiento en sociedad en la mujer obedecía a la histeria. Lo más curioso, empero, es que era habitual entre las clases opulentas someterse a tratamiento médico.

Dicho tratamiento consistía en el masaje digital del clítoris por parte del médico de las pacientes aquejadas de histeria, una enfermedad que curiosamente solo afectaba a la clase  pudiente y que se manifestaba con nerviosismo, ataques de ansiedad, etc. Todo ello desaparecía con un orgasmo. O sea, que las señoronas iban al médico a que las masturbaran. No es broma, repito, ese era el tratamiento médico para una enfermedad que era el resultado de la opresión sexual en la mujer de la época victoriana.

Por mucho que el tema pueda parecer grosero u ofensivo a algunos, no lo es en absoluto. Está tratado en tono de comedia y se ve con agrado, pese a que no es una película redonda. Por ejemplo, deja que desear la falta de química entre los protagonistas. En cambio, qué divertido está mi querido Rupert Everett, como mecenas y codescubridor del invento.

En fin, una comedia sencilla, entrañable y completamente blanca a pesar del tema que trata.


Ingenio

Como siempre, ante el barco zozobrado que es España entera, nos queda el ingenio popular, con frases como esta: ¿Que se puede esperar en un país en el que el barco del rey se llama Bribón; el banquero más poderoso, Botín; la ministra de Sanidad, Mato y la que organiza las fiestas en Madrid, Botella?


jueves, 7 de febrero de 2013

Viento? no gràcies.

Queridos amigos, permitidme el desahogo: estoy hasta el coco de este viento huracanado, me pone muy nerviosa (este invierno es especialmente ventoso, o me parece a mí?). Y tengo los pies hiperfríos y la alergia que me produce el polvo en suspensión es espantosa (oído tapado, moqueo, lagrimeo est) . ODIO EL VIEEEEENTO. Y es que no nos libramos de él, todas las semanas hay unos cuantos días, por un día bueno hay cuatro de viento. Este año se está pasando.

Morirás mañana / Divorciado, ¡qué felicidad!




Aunque la mayoría de los libros que leo me gustan en mayor o menor medida, de vez en cuando me encuentro con algunos que son infumables.

Por ejemplo, no he podido pasar del segundo capítulo de Morirás mañana, el último libro de Jaime Bayli, escritor que me había encantado en otras ocasiones. La novela está tan rebosante de bilis, odio y mala leche que se removían las tripas. No, gracias, bastante mal está el mundo para refocilarme en tan bajas miserias.



Para colmo, me pongo a leer Divorciado, ¡qué felicidad!, de un tal Javier Ramírez Viera, con el objetivo de enviárselo a un amigo del blog que acaba de pasar por semejante trance. Tras esa portada tan inocente e infantil, me encuentro con una diatriba misógina, zafia y del peor gusto posible, repleta de faltas de ortografía, además, donde lo más suave que se dice de la mujer divorciada es que “de bruja pasa a perra y de perra pasa a zorra”, de que están salidas perdidas, que se visten para pedir guerra y lindezas por el estilo. Con todo, al protagonista le sale más a cuenta irse de putas.

Qué libros más repugnantes.

miércoles, 6 de febrero de 2013

NINGUN DETENIDO POR LA AGRESION A ESPAÑOLAS

 
Las seis españolas agredidas sexualmente en la madrugada del lunes en Acapulco (Estado de Guerrero) se encuentran ya en la capital mexicana donde reciben asistencia por parte de los representantes diplomáticos y consulares españoles y su estado de salud es estable. Las autoridades mexicanas están “investigando a fondo” el ataque pero, de momento, no hay ningún detenido. El alcalde de Acapulco, Luis Walton Aburto, encendió la polémica al calificar los hechos en un primer momento de “lamentables” y añadir a renglón seguido que “podrían haber ocurrido en cualquier parte” del mundo. El incidente es un mazazo para la recuperación de la industria turística de la ciudad famosa por los clavadistas y ser refugio en el pasado de las estrellas de Hollywood, pero atenazada desde hace años por la violencia de la delincuencia organizada.
Las seis jóvenes habían viajado a Acapulco junto con otros seis compañeros españoles y una amiga mexicana para aprovechar el fin de semana largo que con motivo del 96º aniversario de la Constitución mexicana se celebraba en este país. La mayoría de ellos son residentes y trabajan en México desde hace tiempo y sus edades rondan los 30 años. Ninguno ha querido hacer declaraciones sobre la pesadilla que vivieron en la madrugada del lunes, cuando fueron asaltados por al menos cinco hombres armados y encapuchados mientras dormían en el bungaló que habían alquilado.
Sus agresores irrumpieron sobre las dos de la madrugada en el bungaló, situado en Playa Bonfil, en una zona turística del oriente de Acapulco. Ataron y golpearon a los hombres y abusaron sexualmente de las españolas. Solo la joven mexicana resultó ilesa. El ataque duró dos horas y media y no fue hasta cerca de las siete de la mañana cuando pudieron pedir auxilio. Los delincuentes, que según las autoridades de Acapulco no pertenecen al crimen organizado, les robaron además dos tabletas, tarjetas de crédito, 7.800 pesos en efectivo (unos 450 euros) y un mp4. Los jóvenes denunciaron los hechos ante la fiscalía regional de la ciudad y ante la Agencia para Atención de Delitos Sexuales.
El alcalde de Acapulco expresó ayer su confianza en que la investigación puesta en marcha por las autoridades mexicanas dé resultados “muy pronto”. “Tenemos que conseguirlo como sea”, añadió. Walton Aburto admitió que la gravedad de lo ocurrido daña la imagen de uno de los principales destinos turísticos de México. "No recuerdo un hecho que haya ocurrido de esta manera en Acapulco, vivo aquí, aquí nací y no recuerdo uno de esta magnitud", afirmó. Los representantes diplomáticos españoles están colaborando en las indagaciones en contacto permanente con las autoridades mexicanas.
Acapulco ha venido perdiendo competitividad como destino turístico para los extranjeros desde hace décadas pero sobre todo a partir de 2005 cuando la descomposición del cartel de los Beltrán Leyva disparó la violencia en la ciudad. Esta circunstancia benefició a otros lugares seguros como Cancún o Los Cabos. Actualmente Acapulco recibe fundamentalmente turismo nacional, sobre todo procedente de la capital mexicana, que se encuentra a unos 380 kilómetros de distancia por la Autopista del Sol, inaugurada en los años noventa. Este fin de semana registraba una ocupación superior al 90%.
En relación al comentario de Conchi por esta desagradable noticia estoy pasando como decimos acá "pena ajena", por la vergüenza de la delincuencia en mi país y de lo ridícula que es la justicia en el mismo. Solo puedo decir que no todos en México somos así, son una minoría que está destrozando la estabilidad de la mayoría por desgracia.

Mi calle



Ver mapa más grande

Se me ha ocurrido buscar mi calle en Google Maps y esto es lo que sale. El edificio rojizo del fondo es donde vivo y la furgoneta aparcada delante es la mía. El programa no da opción a acercar más la cámara porque la calle no tiene salida.