martes, 19 de abril de 2016
Gastronomía española
Ignoro la autoría de este mapa gastronómico de España. Aunque habrá quien lo tilde de simplista, tiene su acierto y su gracia. Prohibido verlo con hambre porque despierta el apetito con tantos manjares de nuestro país.
A DONDE MIRES...
Con solo alzar la vista encuentras un atardecer como este que te hace el día. Desperdiciamos la vida quejándonos de todo sin pensar que hay infinidad de cosas por qué agradecer a Dios, la vida, el universo...
PALOMA FAITH
Apenas estoy descubriendo a la inglesa-española Paloma Faith, me ha gustado mucho su voz y su manera de ser.
Regreso a la playa del Arenal de Xàbia
El domingo pasado, tras semanas de problemas de salud, sea por la contractura de espalda y posterior tendinitis de Pedro, sea por mi resfriado, por fin pudimos ir a visitar a mi suegra. Con ella, mi cuñada menor y su novio fuimos a pasear por la playa del Arenal en Jávea, la misma de hace un año por estas fechas en mi primera salida tras la convalecencia, y que podéis recordar aquí.. Para reproducir la salida del año pasado, incluso comimos en el mismo restaurante chino. Este año hacía bastante más calor ya que no soplaba ninguna brisa, ni siquiera se olía a mar.
¿Tanto solano hacía para lucir tremenda pamela? No, solo buscaba una excusa para ponérmela fuera, porque en Agost me da un poco de reparo. El caso es que el otro día hablaba con unas alumnas de que mi afición a sombreros, boinas y demás aditamentos capilares obedecía a una maniobra de distracción: si la gente se fija en el accesorio, pasan más inadvertidas imperfecciones cutáneas como arruguillas y demás. En esa conversación me acordé de la susodicha pamela y decidí llevármela a Jávea para que viera mundo.
viernes, 15 de abril de 2016
La magia del orden
Sinopsis:
Transforma tu hogar en un espacio limpio y ordenado de manera permanente, ¡y sorpréndete de cómo cambia tu vida!
Marie Kondo, la experta en orden japonesa, te ayudará a acomodar tus espacios de una vez por todas con su sencillo método KonMari. La clave para mantener el orden exitosamente está en acomodar los objetos de tu casa, habitación, apartamento, estudio u oficina en forma correcta, manteniendo solo lo que realmente amas y limpiándolo todo a la vez.
He leído este libro como quien lee, por ejemplo, sobre regímenes o tablas de ejercicios sabiendo en su interior que no los va a poner en práctica. La autora, una muchacha japonesa muy organizada, sostiene que debemos desechar todos los objetos que no nos hagan felices. Calcula que a cada hogar le sobran casi medio centenar de bolsas de basura llenas de ropa, libros, utensilios o cualquier otro tipo de cachivaches. Sin ellos, la casa estaría más organizada, amplia y limpia, de tal manera que repercutiría en nuestra salud para mejorarla y embellecernos. Eso sí, antes de deshacernos de tales objetos, hay que darles las gracias por lo que nos aportaron en su momento, al igual que debemos extender el agradecimiento a todo lo que usamos a diario.
Me gustaría aplicarme la teoría y desprenderme, si no de tanto, sí al menos de buena parte de chismes de toda índole sin los cuales podría sobrevivir perfectamente, pero nada más que de pensarlo se me hace una montaña. Qué pereza. Lo peor del caso es que algún día tendré que ponerme a ello, más que nada por cuestión de espacio, de lo que más eché de menos cuando me mudé a mi piso.
En resumen, la señora Marie Kondo tiene mucho mérito por haber vendido montones de ejemplares de su libro (¿habrá convencido a sus demás lectores más que a mí?) y haber hecho del orden su trabajo.
'La vida a veces' - Jaime Gil de Biedma
Cuando comenté el libro La vida a veces, de Carlos del Amor, referí que el título está extraído de un poema de Jaime Gil de Biedma. Aquí lo tenéis:
La vida a veces
La vida a veces es tan breve
y tan completa que un minuto
cuando me dejo y tú te dejas
va más aprisa y dura mucho.
La vida a veces es más rica.
Y nos convida a los dos juntos
a su palacio, entre semana,
o los domingos a dar tumbos.
La vida entonces, ya se cuenta
por unidades de amor tuyo,
tan diminutas que se olvidan
en lo feliz, en lo confuso.
La vida a veces es muy poco
y tan intensa -si es tu gusto-
Hasta el dolor que tú me haces
da otro sentido a ser del mundo.
La vida; luego, ya es nosotros
hasta el extremo más inmundo.
Porque quererse es un castigo
y es un abismo vivir juntos.
Jaime Gil de Biedma
jueves, 14 de abril de 2016
Objetivo: Londres
Sinopsis:
Tras el fallecimiento del primer ministro británico en extrañas circunstancias, todos los líderes mundiales se reúnen para su funeral. Pero existen planes para que el acto, que cuenta con la mayor seguridad del planeta, sea una oportunidad para acabar con los mandatarios y sembrar el caos en todo el mundo. El presidente de los Estados Unidos y sus colaboradores del Servicio Secreto son los únicos capaces de evitar la tragedia.
El domingo cambié risas por acción, que tampoco está mal, sobre todo si va liderada por Gerard Butler. Comimos en un kebab de un centro comercial de Alicante e hicimos la digestión entre tiros, explosiones y mamporrazos que reparte la bestia parda de Mike Banning, "hecho de bourbon y malas decisiones", en Objetivo: Londres, secuela de Objetivo: la Casa Blanca.
Aunque la reseña de aquella valdría para la presente, añadiré algunas impresiones más. La semejanza a la serie 24 se acentúa pues nos van marcando la hora de cada movimiento; además, su última temporada también transcurrió en Londres. La propaganda estilo americanada existe, no se puede negar, pese a unas (muy tibias) pinceladas que culpan –en parte- a Estados Unidos porque también vende armas a los terroristas.
Por otra parte, queda en evidencia el nulo papel de España en asuntos internacionales. Nuestro presidente no aparece entre los líderes mundiales, aunque, dado el resultado, casi sea mejor así.
Mucho efecto especial, evidentemente, porque de Londres quedan puros cascotes. Una palabra de la misma familia le echaría yo a ese Gerry afeitadito y guapetón que lleva como nadie lo mismo un traje que una camiseta sudada (ahí eché en falta un momento ducha). En un momento sostiene un bebé que se pierde en su manaza, escena que es para hacer explotar todos los ovarios de la sala.
La película apenas deja momentos de respiro, en la línea del mejor cine de acción de los 80. No aburre, de verdad. Ahora bien, ¿habría ido al cine a verla de no estar Gerard Butler? Probablemente la habría visto en casa tranquilamente.
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