martes, 15 de abril de 2008

Tintín, el Megaletrero


Esta entrada va dedicada a Sonia que, al igual que yo, es fan de Jesús Navas Godoy, conocido por el público como Tintín. Para los que no lo conozcáis, os cuento que es el hasta ahora campeonísimo del programa Al pie de la letra, el concurso musical que presenta Javier Estrada en Antena 3, que busca a la persona que más letras conozca en la sección que lleva por título El gran reto. El ganador de este reto se llevará mil euros extra y la posibilidad de repetir en el concurso al día siguiente.


Cada noche Tintín vuelve a dar otro espectáculo de los suyos dejándonos una vez más con la boca abierta. Gana con una solvencia casi insultante, merece un programa él solito. Parece increíble pero nadie puede con Tintín, es el Gran Megaletrero. Se sabe todas las letras, todas las canciones, y de todos los tipos, es imparable, además de que es todo un número con sus bailecitos y las caras que pone... ¡¡es un crack!!


Si queréis verlo en acción, os pongo unos enlaces:




Adiós a "Chema, el panadero"





Una complicación derivada del tratamiento contra el cáncer de pulmón que sufría terminó el jueves, a los 51 años, con la vida de Juan Ramón Sánchez Guinot, el actor que encarnó a Chema el panadero en 'Barrio Sésamo'.

Fallecía en Madrid uno de los rostros más conocidos de la televisión en España durante la década de los ochenta. Su papel en el programa infantil, al que llegó de casualidad, le reportó una fama inmediata. La adaptación del exitoso 'Barrio Sésamo' la protagonizaba un gigantesco erizo rosa al que daba vida su mujer, Consuelo Vivares. Precisamente fue ella quien animó a su marido a presentarse al 'casting' para elegir al resto del reparto del inolvidable programa que acompañó las meriendas entre 1983 y 1987.
Cuando se acabaron las aventuras de Espinete y don Pimpón, Sánchez regresó al teatro con gran reconocimiento. Antes había formado un grupo musical en los 70: Red de San Luis, junto a su mujer durante la etapa en la que ambos se conocieron. Sánchez era bajista en aquella formación, que ganó el Festival de Sopot, en Polonia. En casa de mi madre tendré un LP de ellos. Había una canción suya que me gustaba mucho pero no la recuerdo ahora.

Además de televisión y teatro, el que para la mayoría siempre será Chema el panadero, participó en 'Matador' de Pedro Almodóvar (1985) junto a Assumpta Serna y Antonio Banderas. Años más tarde probó fortuna en Hollywood de la mano de John Boorman en 'Donde está el corazón' (1990), protagonizado por Uma Thurman.

En los últimos años, la actividad profesional del actor se centró en la regencia de una pequeña sala de teatro alternativo en Madrid, que adquirió junto a su compañía, Sala Tribueñe.

http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20080415/television/fallece-juan-ramon-sanchez-20080415.html

Wrestlemania en Torrevieja II

Pedro grabó un pequeño vídeo de prueba. De haber sabido que saldría bien, habríamos grabado otra escena con más acción. Podéis ver (en miniatura, eso sí) a Edge, MVP, el Enterrador y a Batista.

Por cierto, ¿los vídeos que pongo tienen sonido? Es que mi ordenador no tiene altavoces y sólo veo las imágenes.

El amor ablanda hasta el cemento


lunes, 14 de abril de 2008

Wrestlemania en Torrevieja




El viernes fui al palacio de deportes Infanta Cristina de Torrevieja a ver el espectáculo de pressing catch Wrestlemania Smackdown Revenge que quizás hayáis visto en Cuatro. Si no, os cuento que es una especie de lucha libre coreografiada al milímetro llevada a cabo por una mezcla de atletas y actores malos. El símil que se me ocurre es que el pressing catch es a la lucha libre como el Bombero Torero a la llamada fiesta nacional.

Y vosotros os preguntaréis: ¿qué hace una chica culta, sensible y pacífica como Conchi viendo a un montón de brutotes zurrándose? Pues no os puedo dar una explicación racional. Supongo que me despiertan los instintos más básicos, que va a ser que alguno tengo. Al principio, cuando Pedro veía el programa en televisión, no le encontraba la gracia, pero poco a poco fui familiarizándome con los distintos luchadores, sus personalidades de cómic y sus trifulcas de culebrón. De modo que, cuando nuestros vecinos Leonardo y Verónica nos propusieron acompañarlos a Torrevieja, a pesar de que las entradas no eran precisamente baratas, no me lo pensé dos veces.


Las fotos que ilustran esta entrada están tomadas de la web http://www.pressing-catch.com/. Las que Pedro hizo no tienen mucha claridad debido a que la zona de discapacitados estaba junto a las gradas más altas. No obstante, era desde donde mejor se veía ya que no teníamos ningún obstáculo. Por el contrario, la megafonía era pésima: al presentador no se le entendía nada, no porque hablase casi todo el tiempo en inglés sino porque se oía fatal. Para colmo, el abarrotado pabellón no cesaba de chillar y berrear, con lo que prescindimos de oír los comentarios. Los golpes, eso sí, sonaban de estruendo: no en vano hay micrófonos colocados debajo de la lona del ring para que suenen bien claros los mamporros que se arrean.

Mark Henry y Matt Hardy

De las tres horas de espectáculo, para ir calentando motores, la primera la ocuparon unos luchadores que serán conocidos en su casa a la hora de comer y poco más. Aspirantes a estrellas, siguen para empezar su estética: musculazos (con estrictos controles antidoping), tatuados, depilados y con unas melenazas con volumen y mechas que ya las quisiera para mí: muy metrosexuales, en suma.
Para contentar al personal masculino, también salieron cuatro chicas que, más que luchadoras, parecían conejitas del Playboy, con sus melenas rubio platino, sus bikinis rellenos de silicona y unos taconazos de aguja que no sé cómo no se partían la crisma en su remedo de lucha.

Big Show y los Edgeheads

El pabellón se vino abajo entre vítores con las megaestrellas de la WWE que salen en la tele, que son los que la gente estaba esperando, como el irlandés Finley con su enanito que no me acuerdo cómo se llama; el gigantesco y feísimo Gran Khali; el morenazo Matt Hardy que nada pudo hacer contra el bestial Mark Henry; el no menos brutal Big Show que trató como peleles a los Edgeheads; el canadiense rubiales Edge, tan tonto como macizo; el chulito MVP, que habla español; el siniestro Undertaker o Enterrador; y, él, el Animal, mi favorito y el de la mayoría: David Batista.

Edge y MVP

Los que me conocéis sabéis que nunca me han ido los tipos hipermusculados, pero Batista es la excepción que confirma la regla. Me gusta, me cae bien el tío, qué queréis que os diga, más después de haber soñado con él una noche (no, el sueño no iba por ahí, malpensados). Además, tiene un gran sentido del espectáculo y sabe cómo camelarse al personal sin distinción de edad ni sexo.

Finley y el Gran Kahli

En resumidas cuentas, que me lo pasé pipa gritando y jaleando como una posesa y no me arrepiento de haber presenciado y disfrutado, por primera y probablemente última vez de un montaje de esta índole. Que coste que no pienso pedir disculpas por ello.

Batista

Esto no pasa en mi pelu

Otra foto