Los componentes de este blog somos un grupo de amigos dispersos por el mundo que charlamos de lo divino y de lo humano. Desde el respeto y la buena educación, nuestras posturas coincidirán a veces, mientras que otras divergirán totalmente. Sin tratar de imponerlas a los demás, cada cual se responsabiliza de sus propias opiniones.
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Sed todos bienvenidos.
En su gabinete de curiosidades más grande que la vida, el Buscador está convencido de que existe un mundo oculto e invisible, un lugar donde aguardan las ideas más locas y los sueños más grandiosos. Una colección de personajes sobrenaturales entra repentinamente en su mundo mecánico improvisado.
Hace dos años conté la suerte que tuve de ganar en un sorteo de FNAC unas entradas para ver Alegría, el espectáculo del Cirque du Soleil que había instalado su gran carpa en San Juan. Concluía afirmando que la vez siguiente no me importaría gastarme el dinero.
Llegó esa vez y se repitió el sorteo. Sin esperanza alguna, participé y ¡me volvió a tocar! Será que fui la única, no sé.
Recordando el problema de entonces porque las entradas no correspondían a la zona de silla de ruedas, llamé a atención al cliente del Cirque du Soleil y hablé bastante rato con Gala, una señora de acento hispano, situada en Montreal, Canadá, hasta conseguir hacerle entender la cuestión. Al día siguiente me llamó y me escribió un correo electrónico para confirmar que estaban informados y que en taquilla me cambiarían las localidades.
Como era la presentación, estaba de bote en bote, todos invitados. Para colmo, hasta las bebidas y las palomitas eran cortesía de la casa.
En cuanto a la función en sí, es una de las maravillas a las que nos tiene acostumbrados la compañía canadiense. Desde la primera fila, es una sobrecarga de estímulos, faltan ojos para abarcar todo lo que pasa en el escenario y por encima de él, con la emoción añadida de casi palpar el peligro que corren ciertos artistas.
El domingo 19 regresamos al parque. Menos mal que llevábamos una guía acompañante que tenía organizado el itinerario para ir de espectáculo en espectáculo, aunque fuera a trote, con tal de verlos todos, los seis que hay esta temporada.
- El Último Cantar: La historia de El Cid Campeador.
- A Pluma y Espada: Aventuras en el Siglo de Oro, con.Lope de Vega.
.- Cetrería de Reyes: Espectáculo aéreo en el campamento del Califa.
- El Misterio de Sorbaces: Ambientado en el siglo VI, época de los Reyes Visigodos
- El Tambor de la Libertad: Invasión napoleónica de la Guerra de la Independencia.
- Allende la Mar Océana: Viaje inmersivo al Nuevo Mundo.
Unos eran al exterior a pleno sol, otros a cubierto y otros en interior. Cada uno a su estilo, ambientados en distintas épocas históricas, todos interesantes e impactantes.
Yendo de uno al otro, las compañeras que llevaban smartwatch constataron que habíamos recorrido casi ocho kilómetros. Cierto que yo no los anduve, pero el desplazamiento sobre caminos de tierra y piedras me dejó baldada. Como reza el refrán: Sarna con gusto...
Todavía quedaba la paliza de autobús de regreso a casa, pasada la una. Cómo se nota el paso de los años.
De Toledo nos dirigimos a Puy du Fou para ver el espectáculo de El sueño de Toledo. Me habían comentado tanto sobre lo impresionante que era, me habían creado unas expectativas tan altas que temía que me decepcionase. Me alegra decir que no fue así: las siete mil personas que abarrotábamos las gradas disfrutamos de los doscientos actores, jinetes, efectos especiales sobre un escenario que simula ser el río Tajo. Maravilloso.
Es un espectacular show nocturno de 70 minutos que narra más de 1.500 años de historia española. A través de la lavandera María y el viejo Azacán, el público viaja desde el reino visigodo de Recaredo hasta la llegada del ferrocarril, pasando por hitos como la batalla de las Navas de Tolosa o el descubrimiento de América.
En lo que respecta a la escenografía y el montaje, es una actuación espectacular. El show se representa sobre un enorme escenario de 5 hectáreas, que cuenta con 3.900 metros cuadrados de decorados, 60 surtidores de agua, 800 proyectores y 28 videoproyectores full HD. Un despliegue técnico que nunca antes se había visto en España y que hace vivir una experiencia inaudita.
Una producción monumental con más de 200 actores y jinetes, un escenario de 5 hectáreas y miles de espectadores ya emocionados: ¡un auténtico viaje a través de los siglos!
No pongo fotos del show porque está prohibido tomarlas.
Revive el inolvidable viaje del Titanic como si fueras uno de sus pasajeros. Desde la gran salida hasta los fatídicos momentos finales, recorre las cubiertas, explora las lujosas habitaciones y vive la opulencia del barco como nunca antes, todo ello en una experiencia de realidad virtual inmersiva.
Hace unas semanas os conté cuánto había disfrutado de una actividad de realidad virtual que me llevaba a la Luna en el primer viaje tripulado. Me impactó tanto que quise asistir a la otra actividad por la que viajaría a bordo del Titanic en camarote de primera clase. En principio, tenía mis dudas de si la experiencia pudiera ser algo agobiante. Nada más lejos de la realidad: no cae en ningún momento en el tremendismo.
Creo que la experiencia peca de demasiada historicista en el sentido de que abunda en datos y datos sobre la construcción del barco, que era de récord en aquella época, pero que acaban por cansar.
Más que la sensación de viajar por las profundidades marinas, que es preciosa, lo que más me impactó fue algo tan simple como bajar unas escaleras.
Sí me preguntan, creo que disfruté más la experiencia del viaje a la Luna, quizá porque triunfó el efecto sorpresa que ya no era tan patente en la segunda experiencia. No obstante, no cierro la puerta a nuevas actividades, que el chico que me atendió me aseguró que empezarían a partir de mayo. Así que continuará, aunque tenga que ir sola como esta vez, de lo que ve enorgullezco, pues no encontré a nadie que me acompañara.
El jueves 15 fui a una actividad organizada por COCEMFE. Se trataba de un viaje a la Luna. Virtual, evidentemente. En un sitio muy céntrico de Alicante se ha montado un recinto para juegos y experiencias que se ven a través de unas gafas, o más bien un casco, de realidad virtual. Se ven y se experimentan porque el grado de realismo asombra. Imaginaos veros convertidos en un avatar que presencia la misión del Apolo XI desde el entrenamiento de los astronautas hasta la llegada a la Luna y el posterior regreso.
Es una caña, de verdad, y perdonad la pobreza de vocabulario al explicarme, pero es que no sabría poner en palabras la sensación que se vive. La inmersión es tal, que una señora de mi grupo se agobió y pidió salir. Yo lo gocé como nunca. Tanto que hasta los diecisiete euros que era la entrada para personas con discapacidad y que a priori me había parecido un precio excesivo, al final lo encontré adecuado.
El inconveniente fue que en mi grupo había cuatro sillas de ruedas y no era difícil que chocásemos unas con otras. Sin ningún peligro, todo hay que decirlo. Supongo que no lo pensaron con anterioridad y aprendieron de ello después, ya que el grupo siguiente se dividió en dos para evitar el susodicho problema.
Allí vi que hay una experiencia similar pero centrada en el Titanic. Por supuesto que me pica la curiosidad y no tardaré en ir a disfrutarla.
Lástima que la dana nos está aguando e impidiendo las actividades de hoy y las de mañana.
Del 9 al 12 de octubre el municipio de Agost celebrará su tradicional feria, donde tendrán cabida sus fiestas, su artesanía y un buen número de actividades donde pequeños y mayores podrán disfrutar de una jornada en familia
Agost propone una repleta agenda de actividades destinadas al público familiar. Rutas turísticas, talleres, teatro, juegos, música, actuaciones circenses…, todos ellos destinados a ofrecer al visitante un variado abanico de actividades, y a poner en valor la cultura y tradiciones de Agost, que es conocido principalmente por su artesanía alfarera, y por su afición a la música.
La feria se inicia el 9 de octubre, día muy especial repleto de actividades, que la población de Agost celebra con el paseo en bicicleta por la localidad, y las tradicionales paellas populares.
Para esta edición, repetimos con GastroAgost, un espacio gastronómico en la plaza del Ayuntamiento los días 11 y 12 de octubre, donde las personas que acudan podrán degustar los platos típicos de la gastronomía agostense, así como presenciar un “show cooking” de la mano de Miguel Gambín. Además, en la calle Dean Mas podrán disfrutar del tardeo organizado por bares y restaurantes de Agost, un ambiente distendido para pasar un buen rato.
En cuanto a las actividades culturales, en la feria disfrutaremos de sus tradicionales talleres y demostraciones de barro y torno impartidos por las alfarerías de Agost, así como espacio destinado a Ludoteca con muchas actividades para los más pequeños. También contaremos con los tradicionales talleres de bolillo y de elaboración del refajo propio de los trajes de las balladoras en las fiestas de Danses del Rei Moro, impartido por diferentes asociaciones locales.
Como novedad, este año presentamos el Circuito Cultural, con cuatro actuaciones que combinan teatro, música, danza y circo, destinadas a público infantil y adulto. El día 9 contaremos con la JAM de ImproVivencia, un espectáculo de humos e improvisación, donde el público será el protagonista. Para el día 10, la compañía Alas Circo Teatro nos presenta el espectáculo de circo Cateura, donde la música, la manipulación de objetos y el movimiento acrobático serán protagonistas. El día 11, David Vento interpreta la obra Neanderthal, un viaje artístico de la evolución humana hacia la conquista de la libertad. Finaliza esta muestra con el espectáculo de danza Roda, de la compañía Marea Danza, galardonado con los premios de Mejor espectáculo de calle Premios Artes Escénicas IVC 2021, Candidata Mejor espectáculo de calle Premios MAX 2022 y Candidata Mejor Banda Sonora Premios MAX 2022.
Completan este certamen ferial, las jornadas de Puertas Abiertas al Museo de Alfarería y a La Ermita, Centro de Interpretación, así como la gran variedad de rutas turísticas y teatralizadas que se ofertan durante los cuatro días. Toda la información e inscripciones se realizan a través de la página www.turismodeagost.com/Feria.
Visitar Agost durante los días de feria es una estupenda oportunidad para conocer la cultura y tradiciones locales. Especial mención merece la demostración de diferentes actos de la fiesta “Danses del Rei Moro”, reconocida como BRL del Patrimonio Inmaterial, y que será la protagonista de la feria el día 11 de octubre, primero con una demostración del singular peinado de las bailadoras, y por la tarde con una muestra del baile y del acto de la Serenata a la Reina Mora.
Durante la Feria podrás adquirir productos típicos de Agost, tanto de su gastronomía, como la famosa uva de mesa con Denominación de Origen, como sus productos artesanales. Más de 25 puestos concurren a esta cita todos los años, ofertando sus mejores productos.
¿Se te ha parado el mundo alguna vez? Te has detenido a pensar si la vida qué tienes la has elegido tú?...
Inflexión es un espectáculo de danza vertical y video que nos interpela acerca de los puntos de cambio en nuestra vida. Cuando todo se derrumba inesperadamente y la vida entra en caos, la reflexión se abre paso... ese instante revelador que nos hace cambiar de rumbo para siempre.
Una propuesta de danza teatro aérea, una invitación al cambio... a despertar y escuchar nuestras pulsiones vitales.
Como El último guateque duró tanto, resultó que se solapó con otra actividad a la que llegamos ya empezada, un espectáculo de danza acrobática titulado Inflexión, de la compañía SubCielo, que ya había venido con anterioridad a dejarse caer de la torre del campanario de la iglesia, bien atados con cuerdas, en una suerte de danza vertical que de noche destaca más al ir reforzado por luces e imágenes proyectadas sobre la pared del campanario.
Una preciosidad, no exenta de temor por la integridad de las bailarinas.
El viernes 4 se reanudaron las noches de humor a la fresca en la terraza del pub Kaúla. Me reuní con mi peluquera, madre del dueño del local, para tomar una copichuela (si así se puede calificar a la Cocacola Zero) y disfrutar del monólogo de Carlos Ortiz, más conocido como Caoz, un colombiano que lleva más de dos décadas viviendo en España.
Con mucho humor, no exento de mala leche, entre muchas otras reflexiones, cuenta su experiencia como inmigrante en esta España, que tanto le ha dado, desde la risa y el deseo de dejar claro que a pesar de que insistan en hacernos ver distintos somos muy similares. Un recorrido por nuestro país con la mirada y el humor de quién viene del otro lado del mar, desde allí donde te ofrecen más que plata o plomo.
Con una envidiable capacidad narrativa, demostró experiencia, tablas, versatilidad y una verborrea abrumadora. Al final del monólogo, le di la enhorabuena y las gracias por el buen rato pasado.
El cómico Carlos Latre repasa sus 25 años de trayectoria en un espectáculo que incluye actuaciones musicales de artistas vinculados a su vida y carrera.
Como mi admiración por Carlos Latre aumentó tras verlo en Madrid con su espectáculo y conocerlo personalmente a continuación, no me podía perder este especial televisivo conmemorando sus primeros veinticinco años de carrera.
Aquí demuestra no solo sus cualidades de imitador sino como showman total, cantante y anfitrión incluido.
En el programa desfilan invitados que son historia viva de la televisión española y que suscitan nostalgia de otros tiempos, no digo que mejores, pero lo parecen porque éramos jóvenes. Así, casi el equipo entero de Crónicas marcianas donde Latre se dio a conocer. Maravillosa la despedida con Estopa.
Por eso, me dio pena que dejara Antena 3 y fichara por Telecinco, donde su nuevo programa, Babylon Show, se ha estrellando. Confieso que no lo veía apenas por la sencilla razón de que se retroalimenta de personajes de esta cadena, parásitos que no conozco ni tengo intención de conocer.
De todas formas, con su talento, sé que remontará en sus futuros proyectos.
Por fin acabó el empacho de Olimpiadas. Por supuesto que me han alegrado los triunfo de las delegaciones españolas, tanto como me dolió que mis chicos del baloncesto no tuvieran opción a medalla.
La ceremonia de clausura celebrada en el Stade de France ha puesto el punto y final a los Juegos Olímpicos de París 2024, en donde la delegación española se marcha con 18 medallas, una más que las conseguidas en Tokio y en Río de Janeiro.
La ceremonia ha dado momentos como la caída al vacío del actor norteamericano Tom Cruise o las actuaciones de Red Hot Chilli Peppers, Billie Ellish y Snoop Dogg.
Tom Cruise ha hecho las delicias de los fans recibiendo la bandera olímpica y saludando ya a Los Ángeles 2028. Tras dos semanas de competición, París ha bajado el telón de unos exitosos Juegos con fuegos artificiales.
El jueves 1 fui con tres Guapetonas y más paisanos y turistas a la ruta teatralizada de El misterio de los guardianes del barro, que nos paseó por el casco antiguo de Agost hasta el Museo de Alfarería. El trayecto se veía interrumpido por escenas teatrales relativas a nuestra historia y a la resolución de una maldición que una bruja había lanzado sobre nuestra localidad poniendo en peligro la alfarería.
Tanto las actrices y el único actor son estudiantes de un curso de Labora para desempleados. Una de ellas es mi ahijada Laura Nieves. No solo se encargan de la actuación sino también del guion, la decoración, el atrezo, el vestuario, incluso de servirnos la degustación de productos típicos. A continuación, con la barriga llena, tuvimos que resolver unos acertijos en un escape room que nos llevó por las diferentes salas del museo. Al final, número musical y una gran ovación para las artistas. Tres horas de entretenimiento y cena por tan solo 7 €. ¿Qué más se puede pedir?
A diferencia de las anteriores citas olímpicas, este año no he visto apenas la ceremonia de apertura. A las seis de la tarde del viernes tenía reunión del club de lectura, que se alargó más de lo habitual, señal de que estábamos a gusto y que teníamos mucho que comentar. A continuación, tenía que hacer unas compras en un supermercado de la zona de la casa de cultura, para luego ir a casa, cenar un poco porque a las diez había quedado con mi amiga Encarni.
De lo poco que vi de la ceremonia, me pareció deslucida la llegada de las delegaciones en bateau mouche y encima bajo la lluvia. Con la alegría y el orgullo que produce verlas entrar en el estadio, bandera en mano. A posteriori, me encantó ver a Rafa Nadal entre los portadores de la antorcha y a Céline Dion cantar, a pesar de su enfermedad.
Alegría ha sido recreada como una obra maestra atemporal del Cirque du Soleil para que la disfrute una nueva generación. En el centro de un reino que ha perdido a su rey, Alegría observa el conflicto entre el orden establecido y un nuevo movimiento que anhela la esperanza y el rejuvenecimiento. Por un lado, están los aristócratas y su supuesto rey, un loco que reclama el trono y quiere mantener el sistema actual. Y, por otro lado, un movimiento nuevo y humano que surge de las calles para desafiar a la autoridad establecida.
El tiempo libre de jubileta me da para participar en concursos y sorteos. Aunque no gano ni uno de cada mil, me entretengo y de vez en cuando, muy muy a la larga, recibo una alegría, como dos entradas para el Cirque du Soleil, que ha montado sus carpas en la playa de San Juan, al igual que hace dos años. He ido a todos los espectáculos de la compañía canadiense en Alicante, gastándome montones de euros, así que me hizo ilusión ir gratis por una vez con mi hermana.
Las entradas me tocaron en un sorteo de la Fnac. Les remití un e-mail para que advirtiesen a la compañía de que iba a ir una silla de ruedas y acompañante. Al recoger las entradas, nos pusieron pegas porque no les habíamos avisado, a lo que les mostré el susodicho correo. Al final, apretando las sillas de la primera fila, cupimos la mar de bien.
Alegría, uno de los espectáculos más míticos del Cirque du Soleil, es una maravilla, no solo por los números circenses en sí, que son impresionantes, sino también por la preciosidad de música en directo, el colorido del vestuario, los efectos especiales, la transformación del escenario donde pasan tantas cosas que faltan ojos para abarcarlas. La entrada es cara, sí, pero se ve cada céntimo empleado. La próxima vez que regresen, aunque me cueste dinero, volveré, Dios mediante.
La tarde del 28 de enero de 2016, en el ensayo general del espectáculo Abrazo un día antes del estreno, sufrí un accidente que cambió mi vida.¿Alguna vez has estado en la punta del trampolín de una piscina con un miedo horroroso a dar el salto? Eso es lo que sentí antes de saltar al vacío, pero a oscuras y sin ver el agua…
El salto es el viaje íntimo de cinco años de una bailarina profesional que se rompe en mil pedazos. Relata la fortaleza de su cuerpo y su espíritu para encontrarse y reinventarse. Un viaje de transformación. Una fascinante aventura en busca de su mejor versión.
El domingo 14, fui al recital de la polifacética artista Pilar Andújar en su espectáculo El salto. El título se refiere a un accidente de baile que sufrió y cuya convalecencia la llevó a escribir un libro homónimo que tenía allí a la venta. Ya sabéis lo que opino de esos libros de superación personal, así que pasé de comprarlo.
La señora domina el escenario con su baile y su cante de composiciones propias. Se entrega de tal modo que se empeña en que el público participe con palmas, movimientos y acompañamiento vocal. Que habrá quien quiera y quien no, que la que cobra es ella y los espectadores no tenemos por qué contribuir al show.
El vídeo no corresponde a la actuación en Agost, pero os podéis hacer una idea.
VIVIR ASÍ ES MORIR DE AMOR es el mayor espectáculo en torno a la figura de Camilo Sesto, nuestro icono musical con más llegada internacional.
Concebido y creado desde el más absoluto respeto y admiración, VIVIR ASÍ ES MORIR DE AMOR ofrece un amplio recorrido por las canciones más grandes y emblemáticas de la meteórica carrera de Camilo Sesto, todas ellas himnos y números uno en decenas de países.
El jueves Pedro nos llevó a Nati, a Loli y a mí a Alicante y se volvió a casa para venir a recogernos mucho más tarde. Además de pasear y merendar, el motivo del viaje era ir al Teatro Principal para disfrutar del espectáculo Vivir así es morir de amor, basado, obviamente, en canciones de mi insigne paisano Camilo Sesto. Teniendo en cuenta que el apogeo de su carrera fue entre finales de los setenta y principios de los ochenta, no era de extrañar que, salvo raras excepciones, fuéramos de las más jóvenes del público que llenaba el teatro.
Acompañados de una banda excelente y dos coristas, el peso del espectáculo recae en tres cantantes que, juntos o en solitario, desgranan los muchos éxitos del alcoyano durante más de dos horas. Por supuesto que conocía casi todas las canciones y me desgañité amparada por la música que tapaba mis berridos. Qué bien me lo pasé. A uno de los intérpretes, Pablo Perea (brutal su recreación de Getsemaní), lo había visto en un homenaje a Queen y le hizo gracia que le enseñase la foto de aquel día.
Tras el éxito del año pasado, el salón de actos de la Casa de Cultura fue escenario de una serie de conferencias de diversa temática de lo desconocido: viajes en el tiempo, monstruos, médium, seres interdimensionales, psicofonías, ovnis, etc. La entrada era donativo, voluntario, a beneficio de la asociación Alicante para la lucha contra el cáncer.
Algunos ponentes eran más conocidos por haber participado en Cuarto milenio, según me ilustró Pedro, que es seguidor del programa. Tampoco asistí a todas las conferencias pero sí a más que el año pasado. Me lo pasé bien, la verdad.
Arriba, el especialista en psicofonías, Pedro Amorós.