miércoles, 24 de junio de 2026

Seda



 

Sinopsis:

Alessandro Baricco presentaba la edición italiana de Seda, que tuvo un éxito extraordinario en su país, con estas palabras: Ésta no es una novela. Ni siquiera es un cuento. Ésta es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo, y acaba con un lago que permanece inmóvil, en una jornada de viento. El hombre se llama Hervé Joncour. El lago, no se sabe. Se podría decir que es una historia de amor. Pero si solamente fuera eso, no habría valido la pena contarla. En ella están entremezclados deseos, y dolores, que se sabe muy bien lo que son, pero que no tienen un nombre exacto que los designe. Y, en todo caso, ese nombre no es amor. (Esto es algo muy antiguo. Cuando no se tiene un nombre para decir las cosas, entonces se utilizan historias. Así funciona. Desde hace siglos.)


El jueves tuve la reunión del club de lectura de la biblioteca para comentar Seda, de Alessandro Baricco, que había leído hacía bastante tiempo y he tenido que releer porque no recordaba mucho, como es habitual en mí.

El libro apenas supera las cien páginas y tiene capítulos increíblemente cortos, algunos de apenas tres o cuatro líneas. Baricco domina el arte de sugerir en lugar de explicar. Deja enormes "espacios en blanco" para que el lector los llene con su propia imaginación y emoción, logrando que la historia se sienta ligera como el tejido que le da nombre, pero con un trasfondo emocional demoledor. Al final, la genialidad de la obra radica en un giro melancólico que redefine toda la historia, dejando claro que a menudo buscamos la belleza y el misterio en los confines del mundo sin darnos cuenta de lo que tenemos justo al lado.

He aprovechado para volver a ver la película que se hizo basada en la novela. Para empezar he recordado que estaba protagonizada por Michael Pitt, a quien en esa época se juzgó como un actor prometedor, pero no recuerdo que su carrera eclosionara en ningún momento. A pesar de la bella recreación de la época, la película no sabe jugar con esos silencios, esos espacios en blanco, tan decisivos en la novela, por lo que falla la hora de transmitir las emociones,  de modo que llega a ser un tanto lenta y aburrida.



No hay comentarios: