
El oscarizado director Ron Howard, basándose en un guión de Peter Morgan, cuenta la electrizante batalla entre Richard Nixon, el desacreditado presidente con un legado que salvar, y David Frost, una personalidad de la jet-set televisiva en busca de la fama, a través de la historia que nunca se supo y que les cambió a ambos.
El desafío: Frost contra Nixon es una película inteligente, amena y bien hecha. Todo un lujo para los tiempos que corren. Narrada en forma de falso documental, logra entretener aunque a priori ni los personajes ni la situación que narra nos resulten cercanos. Lo mejor del film es, sin lugar a dudas, los actores, quienes realizan un trabajo magistral: Frank Langella como el político que consigue que nos olvidemos del escaso parecido físico entre él y Nixon, y Michael Sheen como el reportero. El final es emocionante, con una lucha dialéctica entre los protagonistas que llega a emocionar.







