martes, 7 de abril de 2015
Con los Minions
En el cine vi este cartel y no pude evitar hacerme una foto con estos tres galanes. ¡Me encantan los Minions!
Perdiendo el norte
Sinopsis:
Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López), dos jóvenes sin trabajo
en España pese a su formación universitaria, deciden emigrar a Alemania
siguiendo los cantos de sirena de un programa de televisión tipo
"Españoles por el mundo". Pronto descubrirán que sobrar en un sitio no
significa ser necesario en otro y que perseguir el sueño alemán puede
tener mucho de pesadilla.
Por vacaciones de Pascua nos damos el lujo de ir al cine. Pedro quería ver
la última entrega de Fast & Furious. Cómo sería de emotivo el homenaje a
Paul Walker que Pedro confesó que estuvo a punto de escapársele una lagrimilla.
Como las carreras de coches no son lo mío, opté por otra película que concordase en horario. Elegí Perdiendo el norte, el último éxito del cine español.
Al puñado de actores jóvenes, conocidos sobre todo por series de televisión, se les une unos maravillosos veteranos que les dan sopas con honda, como es el caso de José Sacristán, maestro de la interpretación.
Gran parte de su éxito reside en que trata temas afines tanto a la juventud como a los adultos. El drama del paro, que obliga a gran parte de la generación más preparada de España a emigrar, con el falso orgullo de no querer compararse a sus antecesores que dejaron la patria en los años 60, el aparentar por encima de las posibilidades, los nuevos modelos de familia, el drama del Alzheimer, la inutilidad de los españoles para los idiomas, las diferencias de mentalidad entre países nórdicos y mediterráneos, son, entre otros, por encima de la historia amorosa, temas a los que se les saca punta con humor mezclado con pinceladas agridulces.
Cuando al espectador se le dan historias que no insulten su inteligencia acude a los cines. Buena parte de la crisis del cine español reside en que muchas de sus películas son un petardo. Mejor bajarse de nubes pretenciosas e intentar combinar entretenimiento con calidad.
Como las carreras de coches no son lo mío, opté por otra película que concordase en horario. Elegí Perdiendo el norte, el último éxito del cine español.
Al puñado de actores jóvenes, conocidos sobre todo por series de televisión, se les une unos maravillosos veteranos que les dan sopas con honda, como es el caso de José Sacristán, maestro de la interpretación.
Gran parte de su éxito reside en que trata temas afines tanto a la juventud como a los adultos. El drama del paro, que obliga a gran parte de la generación más preparada de España a emigrar, con el falso orgullo de no querer compararse a sus antecesores que dejaron la patria en los años 60, el aparentar por encima de las posibilidades, los nuevos modelos de familia, el drama del Alzheimer, la inutilidad de los españoles para los idiomas, las diferencias de mentalidad entre países nórdicos y mediterráneos, son, entre otros, por encima de la historia amorosa, temas a los que se les saca punta con humor mezclado con pinceladas agridulces.
Cuando al espectador se le dan historias que no insulten su inteligencia acude a los cines. Buena parte de la crisis del cine español reside en que muchas de sus películas son un petardo. Mejor bajarse de nubes pretenciosas e intentar combinar entretenimiento con calidad.
'El Costo De La Vida' - Juan Luis Guerra
Esta canción es de 1993 y ejemplifica cómo se repite la historia. En España y en muchos paises de Europa se está viendo esta misma situación décadas después. Recesión, desempleo, corrupción, recortes en sanidad, delincuencia...
Será porque aquí no hablamos alemán.
Red Band Society
Sinopsis:
'Red Band Society' gira en torno a un grupo de adolescentes enfermos que viven en un hospital. Aborda el día a día de seis jóvenes que viven ingresados en un hospital por diferentes enfermedades, así como sus inquietudes y temores, y hace hincapié en sus deseos y esperanzas de vivir. Tienen entre ocho y 17 años y han de acostumbrarse a vivir fuera de casa.
Es la versión americana de Polseres vermelles que ya comenté aquí. Spielberg vio la creación de Albert Espinosa y, como era de esperar, quedó prendado del ingenio, el humor y la emoción de las peripecias de los chavales enfermos.
El paso a la mentalidad norteamericana ha conllevado bastantes cambios, en mi opinión a peor. Se le ha dado mayor protagonismo a las vidas amorosas de médicos y personal hospitalario. Los enfermos son más bordes y no provocan la misma empatía que los originales.
No sé si serán esas razones u otras, el caso es que en Estados Unidos no ha acabado de cuajar y no ha renovado para una segunda temporada. Lástima.
miércoles, 1 de abril de 2015
Let Her Go | Passenger
Sí, es triste la canción. Tan triste como bonita. A ver si aprendemos a valorar lo que tenemos antes de perderlo.
Còmplices
Sinopsis:
Dos amigues, dos veïnes, quatre dones vinculades per la presència de dos hòmens absents i moltes preguntes per respondre ... interrogants ; que més aviat són els punts suspensius d'este embolic d'històries entrellaçades amb un més que improbable final feliç.
El domingo por la tarde fui con mis amigas Mari Pau y Nati al teatro. Vimos Còmplices, una obra en valenciano tan divertida como malhablada. Menos mal que en el programa figuraba que era para mayores de 16 años. Cuatro mujeres reflexionan sobre la infidelidad masculina en tiempos de internet y la excesiva dependencia emocional, incluso en el siglo XXI de la liberación sexual, de la mujer ante el hombre. Muy majas las actrices, qué arte tenían para hacernos reír y pensar.
Boyhood
Sinopsis:
Drama filmado a lo largo de 12 años (2002-2013) pero únicamente en 39 días de rodaje. Es la historia de Mason (Ellar Coltrane) desde los seis años y durante una década poblada de cambios: mudanzas y controversias, relaciones que se tambalean, bodas, diferentes colegios, primeros amores, también desilusiones, momentos maravillosos, de miedo y de una constante mezcla de desgarro y sorpresa. Un viaje íntimo y épico por la euforia de la niñez, los sísmicos cambios de una familia moderna y el paso del tiempo.
En mi periplo por las películas candidatas al Oscar, no podía faltar esta, la gran favorita para muchos, pero que tuvo que conformarse con el premio para Patricia Arquette. Me agradó, no lo niego, pese a que se me hizo pelín larga. Gran parte de su éxito se debe al carácter experimental del rodaje durante 12 años, por lo que el realismo es insuperable. Si la misma historia hubiese empleado diversos niños que se ajustasen al avance del tiempo o aplicado caracterización a los actores adultos, no habría tenido la misma repercusión.
La nostalgia vende mucho y aquí es inevitable retrotraerse a la infancia, a ese periodo que los adultos juzgamos –equivocadamente- desde la distancia como carente de problemas. Más en las familias de hoy en día donde se suceden con mayor asiduidad los cambios, sea de miembros de familias “postizas”, mudanzas, amistades, escuelas y demás. Está claro que los conflictos a los que nos enfrentamos en la madurez poco tienen que ver con los de la niñez pero impactan y duelen lo mismo. Por no hablar de la adolescencia donde todo se maximiza.
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