Ya en casa, escribí un tuit agradeciendo al autor su amabilidad y preguntándole si había recibido respuesta de su amigo. Cuál sería mi sorpresa al ver que Gellida tuitea nuestro vídeo.
Los componentes de este blog somos un grupo de amigos dispersos por el mundo que charlamos de lo divino y de lo humano. Desde el respeto y la buena educación, nuestras posturas coincidirán a veces, mientras que otras divergirán totalmente. Sin tratar de imponerlas a los demás, cada cual se responsabiliza de sus propias opiniones. Si alguien desea excluir de él una imagen con derechos de autor, por favor, envíeme un correo y será eliminada de inmediato. Sed todos bienvenidos.
Ya en casa, escribí un tuit agradeciendo al autor su amabilidad y preguntándole si había recibido respuesta de su amigo. Cuál sería mi sorpresa al ver que Gellida tuitea nuestro vídeo.
¿Podría Cillian Murphy ser de Alicante? Lo cierto es que visto al lado de uno de los alicantinos más famosos la respuesta sería, sin duda, afirmativa. El galardonado actor los últimos Oscar 2024 por Oppenheimer (que también le valió el premio de Mejor Director a Christopher Nolan) tiene un parecido más que notable con un personaje imprescindible de la cultura y el arte de nuestro país.
El asombroso parecido es entre el intérprete irlandés y este famoso alicantino es tal que hasta las redes sociales se han hecho eco de la semejanza que bien podría protagonizar un capítulo de Cuarto Milenio. Si bien se desconoce si Murphy ha visitado alguna vez Alcoy, si conoce las maravillas de l´arròs al forn o si se ha camuflado entre alguna filà de los Moros y Cristianos (ya os adelantamos: 99% seguro que no), la realidad es que podría pasar por hijo o doble del eterno Camilo Sesto.
Ha sido el usuario @iuforn el encargado de lanzar el órdago replicado mediante cientos de "repost" (antiguos "retuits") y que lleva ya mil "Me gustas" (esto sí que no ha cambiado el nombre, aunque la cifra del post en cuestión sigue multiplicando likes).
"Sóc l´únic que veu que Cillian Murphy és la reencarnació de Camilo Sesto" (¿Soy el único que ve que Cillian Murphy es la reencarnación de Camilo Sesto?). Pues, por el nivel de réplica positiva y la respuesta en masa de la publicación, parece ser que no. Y no, no ha sido este usuario el único en hacer pública esta observación, muchos otros ya se habían sumado antes y han seguido después subrayando las asombrosas semejanzas entre ambos artistas.
´
Le pregunté, pues, dónde podría adquirirlo. Insistí en ese último verbo, para que no se me tildara de mucho morro. Me respondió: "Por supuesto que sí. Lo menos que puedo hacer es agradecer que me haya avisado y será un placer para mí enviar un ejemplar dedicado. Dígame dónde. Saludos".
Le di mi dirección y a los pocos días lo tenía en casa. Gratuitamente. Pues me ha hecho ilusión, a qué negarlo.
Sinopsis:
En 1922, el nacimiento de un niño en Nueva York cambiará la historia del mundo un siglo después. Los servicios de inteligencia soviéticos diseñan para ese bebé el más audaz plan de espionaje jamás imaginado. Unos años más tarde, Lavrenti Beria, el sanguinario jefe de la policía bolchevique, presentará ese plan a Stalin, que se apropiará del operativo y lo convertirá en una misión personal y extremadamente secreta, advirtiendo a su ejecutor de algo muy importante: no se le puede escapar de las manos. Será la Operación Kazán. Ni Beria ni Stalin vivirán para ver cómo aquel niño nacido dos décadas atrás en Nueva York, y que se ha convertido en un espía, culmina su ambicioso proyecto, latente durante lustros.
Mi última lectura ha sido Operación Kazán, del periodista Vicente Vallés, un señor que me parece muy fiable y de mucho sentido común, tan necesario en el mundo de la comunicación de hoy en día. Me ha absorbido la trama de espías ordenada por un trasunto de Putin y asombrado cómo funcionan las agencias de espionaje internacionales. Tan flipante como acongojante, por no cambiar de lugar algunas letras. Es un libro que anima a pasar página tras página hasta saber cómo termina esa trama que puede cambiar el destino del mundo.
La única nota negativa es que encontré una falta de ortografía terrible. Como ya me conoces, pensé en ponerme en contacto con el autor a través de Twitter. El problema es que lo tenía cerrado para mensajes privados, así que, tras mucho meditarlo, publiqué un tuit en abierto. Cuál sería mi sorpresa cuando vi que el autor me respondía. Muy agradecida por el detalle.
Otra cosa que he hecho estas vacaciones de Pascua es ir a la biblioteca. Estando enfrascada en la lectura de un cómic, no pude evitar oír el apremio de una señora en notorio estado de gestación por un libro de Juan Gómez-Jurado. Me dio por pensar que no me parecía la lectura más adecuada para una mujer embarazada de bastantes meses. ¡Pero qué voy a saber yo!
Dándole vueltas a esto, se me ocurrió poner el tuit cuya captura adjunto. Veamos: la primera parte es literal; la última exclamación, invención mía, lo que yo habría soltado de haber estado en tal situación. O no.
El autor me respondió con una sarta de emojis de los que se les saltan las lágrimas de la risa. No es eso lo que quiero destacar. Lo que me hacía flipar pepinillos era cómo aumentaba el número de "me gusta" y de interactuaciones con mi tuit. Fijaos en la estadística a día de hoy, muestra de hasta dónde llega la repercusión en redes sociales de este hombre.
Creo que últimamente he mencionado bastante al escritor Juan Gómez-Jurado. Y no es para menos (o puede que sí, teniendo en cuenta lo exagerada que soy). Ya me diréis. Resulta que, por pura ansia viva de no querer esperar a que la biblioteca local lo adquiriese, compré Rey Blanco online en Fnac porque, además, por el mismo precio, venía autografiado por el autor. Me hizo ilusión, qué quieres que os diga.
Lo comenté en un tuit donde también expresé mi ansias por tener los otros dos volúmenes de la trilogía con su firma. Imaginad mi sorpresa cuando el propio autor me manda un mensaje privado dándome su correo electrónico para que me ponga en contacto con él. Así lo hago y no tarda en responder. Me facilita el e-mail de una librería de Madrid con la que él colabora. La persona de contacto, encantadora, me dice que el precio de los libros son 20,90€ cada uno y los gastos de envío otros 5€. De acuerdo por mi parte, así que le pido un número de cuenta para hacer el ingreso, y me contesta que hasta que no reciba el paquete, no. Flipo. No solo lo pagué a posteriori sino que además añadieron las dos primeras novelas de Gómez-Jurado de regalo.
Por si fuera poco, tuve la desfachatez de indicarle una falta que descubrí en Rey Blanco, un "sino" que debería ir separado. Era tan difícil de detectar que incluso lo consulté previamente con la RAE y me dio la razón. Por supuesto, Juan me lo agradeció y me pidió que, si encontrase otro error, se lo comunicara.
El último contacto ha sido hace unos días vía Twitter. Un seguidor alabó un párrafo de una de sus novelas, lo que agradeció lamentando las críticas que tildan su literatura de apresurada. En mis reseñas del blog siempre he referido el enorme mérito que veo a esa expresión con visos de espontaneidad, detrás de la cual intuyo un enorme trabajo. Ni corta ni perezosa, le mando el enlace al blog. Y me contesta: "Muchas gracias por darte cuenta, Conchi". ¡Juan Gómez-Jurado ha entrado en mi blog! Que sí, que estoy de un fangirleo subido.