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lunes, 30 de diciembre de 2024

Chiclana

 


Última reseña del viaje.

El hotel estaba en una urbanización en el término de Chiclana. Nos llevaron un par de veces a las playas, que distaban a unos catorce kilómetros.



Un día nos pilló el diluvio, preludio de la dana que azotaría las tierras gaditanas a partir del día 30, cuando regresamos a Madrid y tuvimos que hacer noche porque el tren no salía por la tragedia que desoló la terreta. 



sábado, 28 de diciembre de 2024

Sanlúcar de Barrameda

 


Acaba 2024 y todavía no he terminado de contar el viaje a tierras gaditanas. El domingo 27 de octubre por la tarde fuimos a Sanlúcar de Barrameda

La oficina de Turismo no advertirá -supongo- de las hordas de mosquitos que invaden la población, fruto quizás de la abundancia de bodegas y el olor a vino.



La visita tenía un doble objetivo: ver una preciosa puesta de sol y probar las famosas tortas de camarones.

En cuanto al primero, desde luego que valió la pena ver ocultarse el sol tras el Atlántico.

Las tortitas, sin embargo, me parecieron demasiado saladas, quizás estrategia de los restaurantes para que la clientela consuma más bebida.




lunes, 16 de diciembre de 2024

Cádiz

 


El sábado 26 de octubre por la tarde estaba programada la visita de Cádiz a  pesar de la previsión de lluvia abundante. Me hacía especial ilusión ir a la capital de la provincia porque hasta allí se iban a desplazar mis amigos Valentina y Fran, a los que conocí en el viaje a Pamplona.

Cuando amainó un poco la lluvia, bajamos de nuestros respectivos vehículos y nos pudimos abrazar. Nos tomamos churros con chocolate en una cafetería y charlamos hasta que paró de llover. Me dio mucha alegría verlos. Luego nos hicieron de cicerones por la ciudad hasta la hora de regreso al autocar.



Como ese día apenas pudimos disfrutar de la ciudad, volvimos el martes 29, aunque el peligro de lluvia persistía.

Paseamos por el malecón, vimos un atardecer precioso, entramos en la catedral, poco destacable, y compramos lotería de Navidad. A ver si nos toca un pellizquito y vuelvo a Cádiz a celebrarlo. 



martes, 5 de noviembre de 2024

Dolor y vergüenza en Valencia

 


En otras circunstancias estaría contándoos las peripecias del viaje que me llevó por tierras gaditanas del 23 al 30 de octubre. Sin embargo, el dolor de corazón por la tragedia vivida en mi tierra me impide centrarme en asuntos que ahora parecen baladíes.

Más de doscientos muertos, decenas de desaparecidos y cientos de personas atrapadas, además de las incalculables pérdidas materiales, son las consecuencias de la peor gota fría del siglo XXI. La Comunidad Valenciana se ha visto envuelta en toda una catástrofe a causa de la dana que inundó gran parte de la región.

Dentro de la desgracia, el orgullo de la solidaridad de los españoles, in situ o colaborando, con la excepción de la clase política, de todos los colores, despreciables, sin saber sobreponerse a sus diferencias en favor de las víctimas. Indignación suprema.



De manera muy indirecta, la dana también me afectó. El tren que nos llevaría a mi hermana y a mí de Madrid Atocha a Alicante, vía Cuenca, se anuló. Solo había un AVE directo pero salía de Chamartín, con la mala pata de que la plaza H, la de la silla de ruedas, estaba ocupada. Atacadas de los nervios, no nos quedó más remedio que hacer noche en la capital. Para colmo, los hoteles que conocía estaban al completo. Menos mal que me vino a la memoria que hace muchos años estuvimos en el hotel Chamartín, dentro de la estación, y allí sí tenían habitación disponible. Nos llevó un taxi y pudimos descansar hasta la mañana siguiente que regresamos sanas y salvas a casa, con 150€ menos por el hospedaje, una nimiedad comparada con quienes lo han perdido todo.

Más adelante os contaré el viaje.



viernes, 8 de septiembre de 2023

Concierto de Hombres G

 


El sábado 2 había amenaza de dana para la noche, estando la zona en alerta, cuando Loli y yo teníamos entradas para ver a Hombres G en Alicante en un recinto al aire libre. 

Aunque parezca mentira, no los había visto nunca en directo y me acordé de que mi sobrina Sonia, evidentemente mucho más joven que yo, sí. 

Me pasé toda la tarde pendiente de las redes sociales del grupo y de la empresa organizadora del concierto por si lo anulaban, haciendo caso de las múltiples peticiones de usuarios que se tenían que desplazar desde otras ciudades y de otros que clamaban que la mayoría de los asistentes, rondando o sobrepasando el medio siglo, no estábamos en condiciones de mojarnos. Quejas inatendidas, por supuesto. Los del recinto argüían que no se esperaban lluvias torrenciales hasta medianoche, lo que tampoco era de mucho consuelo. En principio, Pedro iba a dejarnos y marcharse a casa para volver a por nosotras al final del concierto, pero ante tal panorama se quedó en la furgoneta. 

Cuando llegamos, la primera fila de la plataforma para personas de movilidad reducida estaba ocupada, por lo que no nos quedó más remedio que ponernos en la segunda, lo que resultó afortunado ya que esta tenía techo en caso de lluvia. De todos modos, yo iba pertrechada de chubasquero y otros plásticos que me cubrían a mí y a la silla por completo. 



El concierto empezó puntualmente a las 21:30 y en las dos horas de duración hubo episodios de lluvia, a veces bastante intensa. El descampado lleno de miles de personas era un paisaje multicolor de paraguas e impermeables en movimiento al ritmo de la música. 

En cuanto al concierto en sí, los cuarenta años de carrera que celebran los Hombres G dan para muchas canciones conocidas y otros tantos recuerdos. No puedo decir que fuera de mis bandas favoritas de los ochenta, pero ya son patrimonio de la memoria colectiva de nuestra generación. Sonaban de categoría, ayudados de un trío de metal, un pianista y, en algunos temas, un quinteto de cuerda. Mientras descansaban un poco, en pantalla aparecían testimonios de figuras principales de la música en español que los felicitaban por esas cuatro décadas de carrera. 



Por supuesto, canté hasta desgañitarme, lo que no ayudó a que parase la lluvia. 

Cuando salimos y, en medio de una riada humana, pudimos llegar a la furgoneta donde nos esperaba Pedro, no tardó ni cinco minutos en empezar a descargar una tromba de agua como jamás había visto. Los limpiaparabrisas no daban abasto a despejar el agua. Menos mal que ya estábamos resguardados dentro del vehículo, porque el exterior daba miedo. Menudos ríos de agua circulaban por las calles. Con mucha paciencia conseguimos salir de allí y llegar a casa sanos y salvos. Llovía en Agost, pero nada comparable. 



miércoles, 24 de mayo de 2023

La lluvia - Gigliola Cinquetti

 



La DANA deja 175 litros/m² de lluvia, inundaciones y cortes de carreteras en Alicante. Ni ayer ni hoy  he ido a trabajar por la cantidad de lluvia que caía.

Las mayores precipitaciones se concentraron en El Comtat y la Marina Alta . Los bomberos realizaron una veintena de intervenciones en toda la provincia para achicar agua, sanear fachadas y rescatar a un conductor atrapado por la corriente.

Os dejo con La lluvia, una canción de los compositores;  Pace, Panzeri, Argenio y Conti. Fue interpretada por Gigliola Cinquetti en el Festival de San Remo en 1969.


sábado, 26 de marzo de 2022

Orihuela



 

El miércoles era fiesta local y las Amas de Casa de Agost habían organizado una excursión a Orihuela. Creo que esta ciudad está maldita para mí. La última vez que estuve allí, en abril del 2008 (el blog es mi memoria) pasé un día horrible con molestias intestinales. 

El problema no es que lloviese en exceso sino el viento que impedía el uso normal de paraguas. Todos se estropearon al voltearse con la consiguiente ruptura de varillas y la inutilidad de su servicio. Las papeleras parecían cementerios de paraguas, por no contar los que nos encontramos abandonados en el suelo, probablemente huidos de las manos de su dueño por una ráfaga de viento. 



Puede que lo de "maldición" sea un poco exagerado: gracias a Dios nadie sufrió un accidente y al final, sin quedar otro remedio, procuramos tomarlo con humor. De haber ido gente más joven, habríamos sido carne de tik tok. Era para grabarnos, de verdad. 



Por la mañana visitamos la casa de Miguel Hernández y el Colegio de Santo Domingo. La guía llamó al restaurante para adelantar la comida porque no era plan de pasear por allí. Tras la sobremesa, hubo diferencia de opiniones entre los ocupantes de los dos autobuses: unos querían regresar y otros continuar la visita. Confieso que consideré la primera opción, pero from lost to the river, total, unos litros de agua más... Así vi la catedral, de las más pequeñas de España, y la iglesia de las Santas Justa y Rufina, que para eso son las patronas de la alfarería. De regreso a Agost, seguían cayendo chuzos de punta. 

Mi miedo era resfriarme o pillar una afonía por el capricho de la dichosa excursión. Gracias a Dios, de momento no tengo ningún síntoma al respecto. 




Y hasta aquí la crónica de una remojada anunciada. 

jueves, 29 de abril de 2021

Abril, aguas mil

 


Parece ser que el refrán se cumple este año. Este abril llueve más de lo que es habitual por estos lares. De momento, hoy está despejado, cosa extraña, porque si ha de llover un día a la semana, no cabe duda de que será jueves, día de mercadillo. 

La foto es del lunes a la salida de clase. Pese a la aparatosidad de paraguas y chubasqueros, la verdad es que apenas chispeaba. De lo contrario, habría llamado a Pedro para que me recogiese en coche.



sábado, 16 de septiembre de 2017

La Policía de Agost rescata a 28 familias que habían quedado aisladas en una granja escuela a causa de las lluvias



La siguiente noticia pasa del ámbito local al familiar, ya que los niños y familiares que se hallaban en la granja escuela cuando los sorprendió la tromba de agua estaban celebrando el quinto cumpleaños de Lucía. Gracias a Dios y al buen hacer de la policía, no hubo nada que lamentar sino que quedó en una aventura que recordar.

Las fotos son del Facebook de mi sobrino Toni.



La Policía Local de Agost ha rescatado a 28 familias que estaban celebrando un cumpleaños en la granja escuela que se ubica en la partida Sol del Camp, al sur del casco urbano. Las instalaciones habían quedado aisladas a causa de las fuertes lluvias que se registraron en la zona en la tarde del viernes. La tromba de agua anegó los caminos, que quedaron inutilizados y aislaron la granja escuela, impidiendo la salida de los presentes.


La Policía Local ha acudido al rescate de las familias, que han sido desalojadas de la zona con todoterrenos. El alcalde de Agost, Luis Vicente Castelló, ha manifestado que "cuando llueve mucho, por estos caminos hay cruces de ramblas que arrastran muchas piedras y barro y bloquean los caminos"

http://www.diarioinformacion.com/alacanti/2017/09/16/policia-agost-rescata-28-familias/1936470.html# 


martes, 15 de agosto de 2017

Cangas de Onís



Tras la visita relámpago a Covadonga, la siguiente parada fue Cangas de Onís, de las pocas localidades que ostentan el título de ciudad.
 

Ante el Puente Romano cayeron unas gotas, de la poca lluvia que vivimos en todo el viaje, prueba, según nos dijo el guía, del cambio climático.


Miguel, el susodicho guía, es el alto que aparece en la foto primera, un tipo muy chocante que nos amenizó la excursión con sus explicaciones y su humor antigijonés, como buen ovetense.
 

Comimos en un restaurante dos platos típicos de la zona: fabada y cachopo, estupendos ambos.



viernes, 7 de junio de 2013

Lo único que tengo que decir es...



Pues eso, que aquí en Cantabria ya estamos hasta el moño de nubarrones, chubascos, rayos y truenos. ¡¡Queremos sooool!!