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domingo, 31 de mayo de 2026

Con nadie




Sinopsis:

En esta novela, Lorenzo Silva rescata del olvido la historia de Miguel Campins, un militar culto, íntegro y valiente que atravesó las guerras de Marruecos, la dictadura de Primo de Rivera y los años convulsos de la República sin traicionarse jamás. Huérfano de madre desde niño y marcado por una soledad que ni la gloria ni el amor lograron disipar, Campins hizo del deber su única patria.


Como os conté en el encuentro con Lorenzo Silva, presentó este libro de temática histórica, que no se puede considerar una novelización, yo que sé limita a los hechos y no especula ni ficciona.



Silva saca del olvido a un personaje histórico fundamental para entender la complejidad de la Guerra Civil española. Huérfano desde niño y marcado por una profunda soledad, hizo del cumplimiento del deber su única patria.

El título hace referencia a la postura solitaria de Campins, quien prefirió seguir sus principios morales antes que ceder a las presiones y pasiones que dividían al país.

Qué bien escribe este señor.



lunes, 11 de mayo de 2026

Con Lorenzo Silva

 



Mi admirado Lorenzo Silva inauguró inauguró la 56° edición de la Feria del Libro de Alicante y, por supuesto, allí estaba vuestra amiga. Es la tercera vez que voy, el tiempo que llevo jubilada. Como las Guapetonas pasaban del tema, fui con Mari Loli, la cocinera del bar al que solemos ir para celebrar los cumpleaños, que también es gran lectora.

La entrevista a Lorenzo giró en torno a su último libro, Con nadie, de tintes históricos, tan bien escrito como él sabe, aunque reconozco que no es el género que prefiero. De hecho, no lo habría comprado en papel de no haber tenido planeado asistir a la Feria. Tan pronto como terminó la presentación, salí hacia la zona donde iba a firmar para evitar la cola. Así y todo, había una señora delante de mí. 



Tendríais que haber visto la cara de Lorenzo cuando deposité sobre la mesa siete libros suyos para que por favor me los firmase si podía. Accedió amablemente y confesó sentirse "abrumado", no por la tarea, se apresuró a añadir, sino por lo que significaba. Mientras se aplicaba a las firmas, nos dio tiempo para charlar. Le agradecí que siempre me contestase a los tuits que le mandé, cosa que procura hacer, según me dijo. Le recordé uno en que le comenté que me habían regalado un libro suyo mis alumnos de la escuela de adultos y él ponderó la importancia de este tipo de enseñanza, lo que volvió a hacer en la conversación. 

Le alabé que tanto el protagonista de su último libro como Bevilacqua como él mismo me parecen paradigmas del sentido común, de la equidad, del equilibrio, en unos tiempos tan polarizados como los que nos ha tocado sufrir. Esbozó media sonrisa tímida y agradeció -creo- que nos interrumpiera un fotógrafo para no responder. Terminó con las firmas de mis libros y nos despedimos cordialmente. 

Estoy muy contenta y satisfecha de haber conocido a uno de mis escritores preferidos, qué queréis que os diga.




martes, 7 de abril de 2026

Afanes sin provecho

 


Sinopsis:

Un libro de relatos único donde caben todos los universos literarios de Lorenzo Silva y que pone de manifiesto su maestría literaria.


Siendo Lorenzo Silva uno de mis autores preferidos no os extrañará que procura leer cuanto libro escriba. Unos me podrán gustar más que otros, pero seguro que en todos encuentro un rato de placer lector, que admiro a la narrativa de este señor. 

El título hace referencia a una frase de Franz Kafka que define a la propia vida como un afán sin provecho al que estamos condenados antes que a la muerte inherente a nuestra condición.

La colección de relatos es variopinta, tanto en extensión como en temática e incluso en género. Me han llamado la atención los que son autobiográficos, pues no es un autor muy dado a exponer su vida privada. Los de inspiración histórica me cuestan más. Juega con distintas expresiones como una narración de monólogo interior sin apenas signos de puntuación, supongo que para reflejar mejor el flujo de la conciencia; u otros con diálogos a través de WhatsApp.

Sea como sea, seguiré leyendo en lo que escriba al señor Lorenzo Silva.



martes, 27 de mayo de 2025

Las fuerzas contrarias

 



Sinopsis:

El subteniente Bevilacqua y la brigada Chamorro tendrán que enfrentarse a  no de los mayores retos de su carrera: el esclarecimiento simultáneo de dos muertes en el momento más crítico que ha vivido nuestra sociedad en las últimas décadas.


Cuesta creer que este es el decimocuarto libro de las peripecias de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro. Por supuesto, los he leído y disfrutado todos, aunque no aparezcan los primeros  en el blog, ya que se remontan a antes de su creación en 2007. Eso sí,  aquí he reseñado una veintena de libros de Lorenzo Silva, uno de mis autores preferidos en lengua española, por la maestría y claridad en usarla y por el sentido común que destila este señor, un oasis entre tanta tontería y griterío.

La novela nos remite a 2020, el núcleo de la pandemia. La memoria juega a ser selectiva y olvida las terribles jornadas que vivieron los enfermos y al personal que se enfrentó en primera fila al virus criminal que tantas vidas arrebató. La voz de Vila, la voz de la razón, reflexiona sobre aquella etapa de la que íbamos a salir mejores. Ja. 



domingo, 29 de septiembre de 2024

No exijo disculpas

 


Ingenua de mí, que pensé que la llegada de una mujer, Claudia Sheinbaum, aportaría algo de cordura. La que será a partir del 1 de octubre nueva presidenta de México dijo a finales de julio estar de acuerdo en que debe haber una petición de perdón por parte de España por “la conquista española” que dejó “muchas masacres y violencia”, aunque insistió en mantener las relaciones bilaterales.

Es hora de rescatar este texto de mi admirado Lorenzo Silva, el escritor con más sentido común que conozco.


Como descendiente hipotético —en el mejor de los casos— de los habitantes originarios de la península Ibérica, no exijo disculpas a los libaneses por las correrías que condujeron a sus antepasados fenicios a establecer colonias en las costas del sur y el sudeste de nuestro país. Supongo que para fundarlas y para engrandecerlas se aprovecharían de nuestros recursos naturales y es más que probable que engañaran a los autóctonos en los trapicheos que desde ellas realizaban. Y sin embargo, no siento la necesidad de exigir por ello ninguna clase de desagravio.

No exijo disculpas a los griegos que desde la remota Focea se arrogaron el derecho de plantar sus reales en Ampurias y de levantar sobre su privilegiado emplazamiento una colonia de su codiciosa polis. Me consta que los griegos, junto a la filosofía, la democracia y todas esas ideas hermosas, eran muy capaces de hacer valer sus intereses con la lanza y la espada, y por ello no descarto que la empuñaran para persuadir a los indígenas de que se avinieran a tenerlos por vecinos. No se lo reprocharé.

Tampoco exijo disculpas a los tunecinos por los estragos que en su belicoso expansionismo causaron en la piel de toro sus ancestros cartagineses. Con sus elefantes de guerra, sus mercenarios bereberes y sus ambiciosos generales —Amílcar, Aníbal y compañía—, sus métodos no podían estar más lejos de los de una ONG humanitaria, y no cabe creer que la fundación de Cartago Nova, luego Cartagena, se basara en una delicada campaña de seducción del elemento local. Pero qué más da.

Renuncio también a que me pidan perdón los italianos por la pulsión imperialista de Roma, que llevó a sus tribunos a dar la batalla contra los cartagineses hasta desalojarlos y a aplastar después la resistencia de los orgullosos defensores de Iberia que hasta entonces habían conseguido plantar cara a los invasores. Convirtieron a Hispania toda en una colonia, tan supeditada a los intereses romanos que los mejores y los más capaces de sus hijos acabaron emigrando a orillas del Tíber para buscar allí la fortuna y la gloria. De cómo se apropiaron de todo lo nuestro, haciendo sentir a los díscolos su fuerza y su determinación, guarda sobrado testimonio la Historia. Y aun así, renuncio.

Me abstendré igualmente de pedir cuentas a los habitantes de los territorios del norte y el centro de Europa de los que en su día partieron vándalos y visigodos, para atravesar los Pirineos y llegar hasta Tarifa repartiendo muchos mandobles y muy pocos abrazos. Los unos siguieron camino hasta Cartago, los otros se quedaron aquí chupando del bote y partiendo el bacalao casi tres siglos. Y a pesar de todo, declino afearle a nadie nada.

No voy a inquietar con reclamación alguna a los árabes ni a los magrebíes por la razia en la que sus predecesores del siglo VIII se hicieron con lo que ellos llamaron Al Ándalus, aunque me consta que, conforme a las enseñanzas del Profeta, redujeron a todos los españoles que no abrazaron su religión a la condición de ciudadanos de segunda clase y así, y con abundante recurso a la violencia, la intimidación y el terror, sostuvieron su tinglado en Granada hasta ocho siglos después. Hecho está y punto.

Ítem más: me resisto a apreciar la necesidad de pedirles cuentas a los franceses por invadirnos y destrozarnos buena parte del país a principios del siglo XIX, o a los rusos, italianos y alemanes por el daño infligido a los españoles de 1936 a 1939. Entre otras razones, porque la invasión francesa fue revulsivo para que el país saliera de la modorra en la que vivía, y porque si los rusos, alemanes e italianos pudieron hacer lo que hicieron con nosotros fue gracias a los españoles que los llamaron.

Pero hay una razón más poderosa, para esto como para lo anterior. Ninguno de los daños que quedan relacionados los causó nadie que continúe vivo para responder de ellos ni recayó sobre mi persona. Qué sentido tiene, pues, que exija disculpas.


(Publicado en elmundo.es el 10 de octubre de 2021).


https://www.lorenzo-silva.com/no-exijo-disculpas/



jueves, 5 de septiembre de 2024

La Innombrable

 


Sinopsis:

A las puertas de las vacaciones de verano, la inspectora de homicidios Manuela Mauri no pasa por su mejor momento. Ha vivido en poco tiempo varias experiencias que le han hecho comprender que hay sentimientos y vivencias que no se pueden verbalizar y cosas que es imposible nombrar. Lo percibe cuando sus hijos, Manuel y David, le hablan de la repentina muerte de su padre (su exmarido) y ella no encuentra el modo de consolarlos. Lo intuye cuando ve a los padres de Susana, una joven de dieciséis años que ejercía la prostitución y que murió de una sobredosis, exigiendo justicia para su hija en el juicio de la Operación Lesly y la inspectora está segura de que, sea cual sea la sentencia, nada reparará semejante pérdida. 


Tras Si esto es una mujer y La forja de una rebelde, esta novela, que he disfrutado muchísimo, cierra la trilogía de pre y postpandemia de la inspectora Manuela Mauri. Por fortuna, no será la última ya que los coautores, Noemí Trujillo y Lorenzo Silva, asi lo han asegurado.

No sé si más que sus predecesoras, el caso es que esta novela me ha encantado, tanto el tratamiento y la evolución de los personajes, los conocidos y los nuevos, como es proceso para la resolución del caso, sin estridencias, sin giros inesperados, sino con el esfuerzo constante de los agentes de la ley.

Como telón de fondo, la lacra de la prostitución, un negocio criminal sustentado por la demanda de hombres que, con tal de satisfacer sus instintos, se ciegan a reconocer el delito que cometen fomentando la esclavitud y la drogadicción. 


lunes, 24 de julio de 2023

Púa

 

Sinopsis:

«Púa, soy yo. Me queda poco. Te necesito.»

Con este mensaje inesperado, el pasado vuelve para sacudir la vida de un antiguo agente secreto cuando ya no tiene el escudo de su organización. Participó en la guerra sucia del Estado, convencido de su causa: la defensa de una sociedad democrática y de las víctimas inocentes contra la violencia terrorista. Pero el tiempo ha pasado, no todo salió bien y la justificación es muy lejana, mientras que él ya no puede abandonar el lado oscuro. La críptica comunicación que acaba de recibir lo reclama de nuevo.


Cualquier novedad literaria firmada por Lorenzo Silva tiene mi atención. No en vano es uno de mis autores favoritos de la actualidad, cada vez más firme en su narrativa. Sus libros son una garantía, no defraudan: guste más o menos el tema tratado, la expresión está tan sumamente cuidada que es un placer leerlo.

Aquí nos sirve una novela negra cuya primera persona y los hechos que relata nos remite a priori a clásicos del género como Dashiell Hammett o Raymond Chandler, aunque sitúa la acción en una España de dos tiempos, la actual y la de hace pocas décadas, sangrada por una lucha antiterrorista cuyo nombre nunca se menciona explícitamente, aunque para el lector no suscita la menor duda.

Púa, el nombre de guerra en dicha contienda, trabajó para la Compañía, así, casi en abstracto, porque las tareas sucias de las que se encargaba no podían tener un reconocimiento oficial. El personaje nos hace plantearnos hasta qué punto las acciones que se le encomendaban eran morales. No soy yo quien para debatirlo pero me temo que fueron necesarias. Otra cosa es que alguien abusase del poder, que cabe en lo posible. Desde la perspectiva de ciudadanos en tiempos de paz, quizás sea fácil reprobar aquellas acciones, pero habría que plantearlas en el momento de la lucha armada.

Disquisiciones aparte, el señor Silva es un maestro de la palabra y es una gozada dejarse llevar por su narrativa.  


miércoles, 2 de noviembre de 2022

La llama de Focea

 


Sinopsis:

Queralt Bonmatí, una joven barcelonesa de familia pudiente, aparece asesinada en un paraje idílico del Camino de Santiago. Había salido tres semanas antes de Roncesvalles, donde tuvo un incidente con un desconocido, pero esta es sólo una de las pistas que no ayudan a una resolución rápida. El subteniente Bevilacqua recibe del máximo jefe del cuerpo, el teniente general Pereira, el encargo de ocuparse de la investigación, dado el perfi l del padre de la víctima, Ferran Bonmatí, un expolítico y empresario vinculado al independentismo catalán que a su vez está en el radar de la justicia por sus oscuras actividades en apoyo del desafío al Estado.


Cómo he disfrutado de las quinientas y pico páginas de La llama de Focea, la última novela de Lorenzo Silva protagonizadas por Bevilacqua y Chamorro. Por favor, cuán maravillosamente escribe este señor. Por regla general, en una novela policíaca suelo tener el apremio de pasar página tras página para resolver el misterio. Aquí no. Aquí, no voy a decir que me da igual, pero no siento la prisa. Me recreo en las palabras sabias y reflexivas que salen de los labios y de la mente de Vila, un hombre sensato, un filósofo asequible, curtido en mil batallas, que procura evitar el desaliento. Qué acertados son sus análisis sobre la situación española en general y en aspectos específicos como el nacionalismo catalán en este caso. Me quito el sombrero. 


domingo, 31 de julio de 2022

Nadie por delante

 


Sinopsis:

Alicante, julio de 2002. Jorge, alias Ruina, está en un concierto de Estopa cuando recibe un aviso: los marroquíes han tomado el islote Perejil y a él, joven sargento, lo movilizan para preparar la operación destinada a recuperarlo. Junto a Jorge y sus tres compañeros viviremos el asalto al islote, que nos descubre la existencia de la unidad de élite a la que pertenecen y que es solo el preámbulo de veinte años de operaciones. Desde la batalla de Nayaf, en Irak, en 2004, hasta la peligrosa y comprometida evacuación del aeropuerto de Kabul en 2021, en la que los protagonistas son los jóvenes a los que Jorge y sus compañeros dan el relevo, y que ellos, ya maduros y al borde del retiro, tienen que conformarse con observar en la distancia.


Sigo leyendo a Lorenzo Silva, en concreto esta compilación de relatos bélicos cuyos protagonistas son miembros del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra con base en Rabasa, Alicante, lo que también me ha tocado la fibra localista. 

Desde el sitio de Perejil hasta el abandono forzado de las tropas internacionales de Afganistán, nos cuenta episodios de estos hombres dedicados a mantener la paz en zonas donde no suelen ser bienvenidos. Con la afición que Silva tiene por los autores clásicos y que traslada hasta los títulos de muchas de sus novelas, nos recuerda que ya Heráclito sentenció que la guerra es el padre de todas las cosas, lo que corrobora que, apenas un mes después de terminar el libro, estallase la invasión de Ucrania. Sostiene que si en la literatura actual no abundan los ejemplos de relatos bélicos se debe a que la mayoría de los enfrentamientos están en manos de profesionales del ramo, cuya excepción ha saltado en el coraje de los ucranianos para defender su país. Qué horror que a estas alturas de la Historia sucedan episodios tan sangrantes. 


viernes, 22 de julio de 2022

La forja de una rebelde

 


Sinopsis:

Desde el inicio de la alerta sanitaria, Manuela Mauri no ha tenido un respiro y por primera vez en su vida se siente desbordada por los acontecimientos. En medio del caos, un doble crimen ocurrido en Alcalá de Henares le quitará el sueño: Carlota, una joven de diecinueve años, avisa a la policía al encontrar a su padre y a su madrastra muertos a tiros en su casa. Una fiesta ilegal y el testimonio de diez jóvenes en guerra con la sociedad serán claves en la resolución del caso.


Cuando terminé la reseña de Si esto es una mujer, la anterior novela de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, expresé mi deseo de seguir leyendo nuevas peripecias de la inspectora Manuela Mauri. Por fortuna, los autores me complacieron a mí y a miles de lectores.

Lo primero que llama la atención es que la acción está situada en lo más álgido de la pandemia de coronavirus, con todas las restricciones y con los sectores profesionales indispensables trabajando, como la policía.

Entre los grandes damnificados, no por sufrir la enfermedad, se encuentra la joven a la que se refiere el título. La juventud responsable sufrió el confinamiento, a diferencia de aquellos que se lo saltaron. Y decían que de la pandemia íbamos a salir mejores. ¡Y una porra!

Casi más que la resolución del crimen, impactante de por sí, apasiona el análisis de ciertos conflictos sociales. Además, nos encariñamos con Manuela y su familia, y queremos seguir conociéndolos.

Confiamos en la dupla de autores para que nos complazcan.


domingo, 26 de septiembre de 2021

Una pésima idea

 


Sinopsis

Lorenzo Silva ha escrito en exclusiva para los lectores de “XLSemanal” un relato protagonizado por su famosa pareja de investigadores, Bevilacqua y Chamorro. Una aventura en siete capítulos, que se publicará íntegra, semana a semana, y que también puedes escuchar en podcast.


Durante los domingos de verano, en el dominical XL Semanal se ha ido publicando por entregas Una pésima idea, de Lorenzo Silva, una aventura corta de mis guardias civiles preferidos, Bevilacqua y Chamorro. Como estaban a disposición en la web del semanario, las fui descargando y las leí seguidas cuando acabaron. Por supuesto, los siete capítulos se me hicieron cortos, pero ha sido una buena manera de superar el síndrome de abstinencia hasta 2022 cuando Silva publique una novela larga. 

Es una delicia leer a este hombre, no solo por el dominio del lenguaje, tan acertado y elegante, sino también por la sensatez de las reflexiones que pone en boca de Vila. 

Se puede leer y oír aquí: https://www.abc.es/xlsemanal/a-fondo/nuevo-relato-lorenzo-silva-una-pesima-idea-exclusiva-agentes-bevilacqua-chamorro.html#vca=modulos&vso=abc-es&vmc=noticias-rel-1-cmp&vli=a-fondo


sábado, 4 de septiembre de 2021

Castellano

 


Sinopsis:

1521. La revuelta de los comuneros contra Carlos V.  Un sueño de orgullo y libertad que marcó la identidad española.


El  fin de semana terminé Castellano, de Lorenzo Silva, que procuro intercalar algo de no ficción entre tanta novela. 

El autor excava en sus raíces para llegar a la conclusión de abrazar su castellanidad. Para ello la entronca con la revuelta de los Comuneros. Padilla, Bravo y Maldonado, junto a sus adeptos, querían regenerar el reino en el que vivían, superar sus injusticias y proyectarlo hacia el futuro, en lugar de dejarlo como rehén de un rey absoluto. Quién sabe cómo habría cambiado la Historia si lo hubieran conseguido. 

Me ha gustado mucho el apartado sobre la lengua castellana que nos une a unos quinientos millones de personas por el mundo. Suscribo el amor y el respeto que transmite por nuestro idioma. No se queda en la teoría sino que lo demuestra en la práctica: qué dominio de expresión el del señor Silva y qué arte para construir subordinadas kilométricas que no resultan confusas ni farragosas, por no hablar de la amenidad y el rigor de su prosa. Mi más rendida admiración. 


lunes, 28 de diciembre de 2020

Heroínas

 


Sinopsis:

Catorce heroínas protagonizan el nuevo libro de relatos de Zenda. Heroínas, obra gratuita ideada, editada y presentada por Juan Gómez-Jurado, reúne relatos de catorce conocidos escritores de ambos sexos que se acercan desde diferentes ópticas a episodios originales y sorprendentes de la vida de mujeres. Zenda quiere con esta publicación sumarse a los actos y celebraciones del próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.


Tenía este libro descargado desde abril por lo menos, pero no me he puesto a leerlo hasta que no he tenido el Kindle. Recuerdo que se compiló con motivo del 8 de Marzo, el Día de la Mujer, y que en las cuentas de Twitter de la mayoría de los autores participantes sortearon ejemplares en papel. No me tocó ninguno, he de lamentar. A los pocos días se desencadenó la pandemia y ya sabéis cómo sigue. 

Heroínas es una obra colectiva, patrocinada por Iberdrola, que incluye relatos de Elia Barceló, Espido Freire, Luz Gabás, Arturo González-Campos, Alaitz Leceaga, Manel Loureiro, Raquel Martos, José María Merino, Bárbara Montes, César Pérez Gellida, Blas Ruiz Grau, Karina Sainz Borgo, Mikel Santiago y Lorenzo Silva, que está ilustrada por Fran Ferriz y que ha sido coordinada por Miguel Munárriz y Leandro Pérez.

Los catorce autores del volumen se han adentrado en planteamientos diversos que llevan a mujeres a enfrentarse a la injusticia y el abuso con determinación y coraje.




domingo, 6 de septiembre de 2020

El mal de Corcira



Sinopsis:
Un varón de mediana edad aparece desnudo y brutalmente asesinado en una solitaria playa de  Formentera. Según varios testimonios recogidos por la Guardia Civil de las islas, en días previos se le había visto en compañía de distintos jóvenes en locales de ambiente gay de Ibiza. Podría ser un caso más para el subteniente Bevilacqua, pero en seguida comprenderá que no lo es. Cuando sus jefes le llaman para que se ocupe de la investigación, le hacen saber la peculiaridad del difunto: se trata de un ciudadano vasco condenado en su día por colaboración con ETA. 


A veces, en las novelas policíacas, estoy tan interesada en la resolución del misterio que me puedo saltar párrafos que no parezcan pertinentes, sobre todo si son muchas páginas. Quizá no obre bien, lo admito. Sin embargo, esto nunca lo hago cuando se trata de una creación de Lorenzo Silva: me detengo y me deleito en cada una de sus palabras, siempre tan justas y medidas, sin importar que la novela supere el medio millar de páginas. Si la expresión es acertada y amena, no le anda a la zaga el contenido: Silva nos desvela los vericuetos del alma humana, desde los sublimes a los más abyectos, porque no hemos mejorado desde los tiempos de Tucídides.

El historiador griego ya escribió sobre el mal de Corcira que da título al libro: el enfrentamiento entre semejantes que desemboca en guerras civiles. En España somos especialistas en el tema, y el subteniente Bevilacqua vivió en sus carnes una bien sangrienta, la lucha contra ETA, que vertebra la narración. Qué necesario que no se olvide aquel desgarro que sentíamos los españoles de bien cuando casi a diario las noticias informaban sobre muertos en atentados etarras, cuyas víctimas eran tanto servidores del orden público como civiles, incluidos niños. Quede esta novela, junto a Patria, como testimonio del horror.

Seguiré leyendo lo que Lorenzo Silva publique, pues su palabra es garantía de sensatez, tan falta en estos tiempos.



Posdata: El 6 de mayo de 2026 conocí a Lorenzo Silva y me firmó el libro.



lunes, 22 de junio de 2020

Si esto es una mujer



Sinopsis:
La inspectora de homicidios Manuela Mauri lleva siete meses de baja cuando recibe la visita de la oficial Guadalupe Larbi para pedirle que se reincorpore al trabajo: sólo ella, le dice, tiene la autoridad y el empuje necesarios para sacar adelante una complicada investigación en la que la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid no consigue avanzar.


Este blog puede atestiguar mi admiración por el escritor Lorenzo Silva. No voy a decir que he leído toda su producción porque no sería cierto, pero sí las novelas policíacas.

Esta está escrita a cuatro manos junto a Noemí Trujillo, lo que me parece de gran mérito a la hora de logró una continuidad narrativa y de estilo. Ha de existir una fuerte compenetración entre ambos autores, más allá de que estén casados, como es el caso.

Nos introducen en el sórdido mundo de la prostitución de baja estofa, a la que califican con razón de esclavitud. La ley de la oferta y la demanda afirma que no existiría dicha lacra si los hombres supieran controlar sus instintos.

La inspectora Manuela Mauri y su equipo nos muestran el modus operandi de la Policía Nacional, la tarea de despachos, de interrogatorios, de consultas, donde la acción no es tan protagonista como en la ficción estadounidense.

Por el hecho de ser mujer, la policía tiene una sobrecarga de trabajo al haber de ocuparse de su hogar y su familia, de la que carecen la mayoría de sus colegas masculinos.

Con la moda de los cameos, me ha encantado el diálogo entre Manuela y mi querido Bevilacqua, guardia civil de tantas novelas disfrutadas.

Espero leer más sobre la inspectora Mauri en el futuro.


miércoles, 19 de septiembre de 2018

Lejos del corazón


Sinopsis:
Un joven de veinticinco años, con antecedentes por delitos informáticos, desaparece en la zona del Campo de Gibraltar. Hay testigos que aseguran haber visto cómo un grupo de hombres lo abordaban en plena calle y lo metían a la fuerza en un coche. Poco después de su desaparición, se reclama por él un abultado rescate en efectivo, que los suyos abonan sin rechistar. Desde entonces, no se vuelve a saber de él, lo que hace pensar que han acabado con su vida.
Tres días después de la desaparición, el subteniente Bevilacqua y la sargento Chamorro reciben el encargo de tratar de esclarecer lo ocurrido. Viajan para ello al Estrecho, donde se encuentran con un microcosmos en el que las leyes son relativas, el dinero negro corre a raudales y su blanqueo es una necesidad cotidiana. Un lugar lejos del corazón de todo donde nada es de nadie y todo puede tomarse, donde nadie mira y nadie ve, y donde, en fin, cualquier cosa es posible.

Por fin he tenido la tranquilidad suficiente para degustar esta novela que me regaló mi sobrina por mi boda, además con el detalle de estar firmada por el autor, al que admiro muchísimo, como este blog bien sabe.

Han pasado 20 años desde que Lorenzo Silva ganó ese Premio Ojo Crítico por El lejano país de los estanques, primer caso de los agentes Bevilacqua y Chamorro. Sin embargo, yo lo conocí con la segunda entrega, El alquimista impaciente, por pura casualidad, ya que salió en una barata colección de kiosco. Desde entonces, no me he perdido ninguno de las 11 aventuras de este ya clásico de la novela negra.

Dos aspectos quiero destacar de ellas, uno de forma y otro de contenido, aunque vayan ligados indisolublemente. Lorenzo Silva escribe bien, se preocupa por escribir bien. Lo que parece una obviedad no lo es tanto, teniendo en cuenta la pobreza expresiva, gramatical y sintáctica que encuentro en muchos libros, de lo que me he quejado repetidas veces en las reseñas que publico. Por otra parte, me adhiero a la opinión de Paul Preston que describe la serie de Bevilacqua y Chamorro como indispensable para entender la sociedad española actual y postfranquista, y la evolución que ha experimentado en estas dos décadas. Como ejemplo que recoge la última entrega, la proliferación de delitos informáticos. Huyendo, por fortuna, de lo morboso, Silva nos lleva al Campo de Gibraltar, escenario conocido por la película El niño. Más que en los delincuentes de poca monta, se centra en los que operan frente a un ordenador.

Seguiré leyendo lo que publique Lorenzo Silva, aunque no sea protagonizado por la pareja de guardias civiles, porque es un autor que cuenta con mi respeto, por su labor literaria y por el sentido común que demuestra en entrevistas y redes sociales.



Posdata: El 6 de mayo de 2026 conocí a Lorenzo Silva y me firmó el libro.




jueves, 26 de abril de 2018

Recordarán tu nombre



Sinopsis:
En esta novela, Lorenzo Silva narra en primera persona cómo descubrió uno de los momentos más heroicos y trágicos de la historia española, sorprendentemente olvidado por casi todos. Un suceso clave marcado por el antagonismo entre dos hombres. La historia de la sublevación militar en Barcelona el 19 de julio de 1936, del desafío del general Goded a la legalidad republicana y de la decisión del general Aranguren, el máximo responsable de la Guardia Civil, que optó por defender la democracia.


El último libro que he leído, al que le tenía muchas ganas, ha sido una pequeña decepción, más viniendo de mi admirado Lorenzo Silva. Tiene su explicación.

El libro en cuestión es Recordarán tu nombre, lo que yo suponía una novelización de la vida de José Aranguren, el general de la Guardia Civil en Barcelona que se opuso a acatar el golpe de estado franquista. En su lugar, es una reconstrucción biográfica histórica de su figura y de los acontecimientos en que intervino, desde las guerras africanas hasta su fusilamiento. Se trata, por tanto, de una recopilación exhaustiva (a mi juicio) de datos que a veces me agobiaban y me empujaban a saltarme párrafos. Menos mal que el talento narrativo del señor Silva me acicateaba a continuar la lectura.

No suelo defender el conocimiento previo del argumento de un libro o de una película, pero he de admitir que a veces es necesario para evitar malentendidos y decepciones.


jueves, 4 de enero de 2018

Tantos lobos



Sinopsis:
Cuatro nuevos casos del popular subteniente Bevilacqua y su ayudante Chamorro. Esta vez, nuestros protagonistas se verán obligados a centrar sus miradas en la cara más oscura que la vida moderna ha traído o ha acentuado. Cada uno de los crímenes a los que se enfrentan refleja los peligros a los que nuestros niños y jóvenes están expuestos cada día: las redes sociales, el acoso escolar o el auge de la violencia de género entre parejas jóvenes. 

Admiro mucho la escritura de Lorenzo Silva, lo que no os supondrá la menor novedad a los que me leéis.

Esta es una compilación de relatos donde la pareja de guardias Bevilacqua y Chamorro resuelven casos que atañen a jóvenes conectados a redes sociales o a internet en general. Dada la brevedad de los relatos, resulta imposible plantear la complejidad de personajes y situaciones de una novela, lo que se puede echar en falta en algunos de ellos. No obstante, la narración suele bastar para formarnos un panorama claro de los peligros de la red tras cuyo anonimato se pueden esconder indeseables dispuestos a asesinar. Nada nuevo, se podría objetar. Da igual, porque la diferencia la marca la maestría del autor.

lunes, 16 de octubre de 2017

Silva, Bevilacqua y Enríquez



Mi admiración por el escritor Lorenzo Silva no se limita a su talento literario sino que aumenta por su interacción con sus lectores en Twitter. Cada vez que me he dirigido a él, directa o indirectamente, ha tenido la amabilidad de responderme.

Aunque han pasado unas semanas (llevo mucho retraso en las publicaciones, perdonadme), os quería comentar la última ocasión, a raíz de un tuit sobre la interpretación de su personaje Rubén Bevilacqua en la película La niebla y la doncella.


Gracias a estas novelas fue mi primer contacto con Roberto Enríquez. Tanto Pedro como yo habíamos disfrutado de la lectura de El alquimista impaciente. El domingo del fin de semana que se estrenó la película (duró poco en cartel) en 2002 sugerí a Pedro ir a verla. Supongo que no tendríamos otro plan mejor para pasar la tarde dominical porque, sin ser muy amigo del cine español, accedió. Y allí estaba un barbudo Roberto interpretando a Vila, la primera vez que lo vi en  pantalla. Una película muy digna, todo hay que decirlo. Años después se grabó una miniserie con otros actores que pasó con más pena que gloria. De hecho, creo que se emitió de madrugada y la pillé de pura chiripa. Pero ni punto de comparación. Se merece una adaptación del estilo y la calidad de la que la BBC hizo con Wallander, y, a ser posible, con Roberto.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

La niebla y la doncella





Sinopsis:

No siempre las cosas son como parecen y a menudo, lo obvio no resulta ser lo real. Al sargento Bevilaqua, de la Guardia Civil, le encomiendan la tarea de investigar la muerte de un joven en la isla canaria de La Gomera. Todo apuntaba a Juan Luis Gómez Padilla, político de renombre en la isla, al que un tribunal popular absolvió a pesar de la aparente evidencia de las primeras pesquisas. El sargento y su inseparable cabo Chamorro intentarán esclarecer este embrollado caso, con presiones políticas y con la dificultad añadida de intentar no levantar suspicacias al reabrir un caso que sus compañeros daban por cerrado.


El miércoles pasado fuimos al cine a ver esta película, cuyas entradas me tocaron en un sorteo de internet. Aunque no hubiera sido así, tenía intención de verla de todas formas. He leído las nueve novelas de Lorenzo Silva sobre la pareja de guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, una saga que no tiene nada que envidiar a otras policiacas de la literatura europea que cuentan con repercusión mundial. Mi memoria cortoplacista, propia de un disco duro bastante repleto, me permite disfrutar del argumento como la primera vez, si bien es verdad que me iba acordando de algo conforme avanzaba el metraje. No puedo, pues, hablar de la fidelidad de la adaptación al cine. La película mantiene el interés aunque, por mero descarte, es fácil deducir el desenlace, lo que no resta mérito. Cuando leí la novela, aún no conocía la isla de La Gomera. Al ver en la pantalla lugares por los que había pasado, recordé la sensación claustrofóbica que me produjo la isla, con esos paisajes agrestes y las carreteras zigzagueantes que tanto agobio me daban.


En cuanto a las interpretaciones, con el respeto que me merece Quim Gutiérrez, no lo vi en el papel. Para mí, Bevilacqua tiene el físico, la voz y la prestancia de Roberto Enríquez. De hecho, la primera vez que lo vi fue en la adaptación de El alquimista impaciente. A partir de ahí, aparte de seguir su carrera, cada nueva novela de la saga que leía era con Roberto en mente, que ha ido madurando como el personaje. Que conste que esta apreciación no es fruto de mis hormonas, que Pedro me dijo lo mismo en cuanto acabó la proyección.