domingo, 27 de marzo de 2016

Batman v Superman: El amanecer de la justicia





Sinopsis:

Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad.

El Jueves Santo por la tarde fuimos al cine a ver Superman v. Batman: el amanecer de la justicia. Primera observación: está claro que no es Marvel sino DC, su directa competencia. Por tanto, no se puede esperar gestos o comentarios graciosos de algún personaje para aliviar la tensión. Con ello quiero decir que los de aquí son intensos y se lo toman todo, incluidos a ellos mismos, muy en serio.
He leído críticas que no dejan bien parada la película y la tildan de aburrida. A mí no se me hizo pesada pero admito que con media hora menos habría mejorado. Tampoco me gustó el adversario final.
 


Recuerdo que en agosto de 2013 (sí, hace casi tres años ya) se anunció que Ben Affleck sería el nuevo Batman, las redes sociales alzaron su voz en contra. A mí no me pareció mal y me alegra no haberme equivocado. Se ha machacado en el gimnasio y creo que enseña más músculos que Henry Cavill. Respecto a este último, ya sabéis que siento debilidad por él desde Los Tudor. Por eso me sabe mal que vaya tan repeinado y tenga el ceño fruncido durante buena parte del metraje, pobrecito mío. En un momento de combate se despeina y se le forma un caracolillo en la frente, lo que interpreté como un homenaje a la inolvidable creación de Christopher Reeve.




Un punto a favor, la presencia de los veteranos Jeremy Irons y Kevin Costner. En contra, el muy pasado de rosca de Lex Luthor, encarnado por un espídico Jesse Eisenberg que nunca me ha gustado. Inconvenientes de querer atraer al público juvenil a costa de infantilizar a los personajes míticos.
Tampoco me convence el nuevo Flash, que me encanta el de la serie. Por el contrario, nada que objetar al macizo Jason Momoa como Aquaman.
 


En cuanto al padre de Bruce Wayne, a pesar de lo poco que sale, me pareció Jeffrey Dean Morgan. Me quedé a leer los créditos finales para confirmarlo y resulta que no aparece, cosa que no entiendo. He tenido que mirar por la red para corroborarlo.




En resumen, aunque no es una película redonda, me entretuvo y no me arrepiento de haber ido a verla. Por supuesto, tampoco pienso perderme la de La Liga de la Justicia cuando llegue, Dios mediante. Y os lo contaré.



2 comentarios:

carolina dijo...

Y es que yo no sé a qué viene que esos dos se peguen. Con la de villanos y súpervillanos que pululan por ahí tratando de dominar el mundo y afeitarnos en seco, sólo nos faltaba que los defensores de la humanidad se líen a tortas.
En cuanto al meollo sustancioso de la cuestión, ¿Cavill o Affleck? Difícil elección, sin duda. Aunque creo que Conchi está acertada al valorar que tanto ceño y tanto repeinamiento no favorecen a nuestro querido Henry.

Johnny dijo...

No la he visto pero estos días iremos.