miércoles, 17 de octubre de 2012

Mira mi pecho tatuado...




La peña está mal de la cabeza. Entre los muchos ejemplos que podría poneros, me refiero hoy a los tatuajes. Servidora, más allá de la depilación de zonas que están a la vista, no piensa padecer por “embellecer” su cuerpo. Respeto a quien quiera sufrir baldíamente, pero que no cuente conmigo. En esos casos, como en muchos otros, soy de lo más “vainilla” quien no conozca las 50 sombras de Grey se perderá la referencia).

Pero como a mí todo me pasa, ayer por la mañana, yendo al trabajo, me topo con un ex alumno mío (nada que ver con el de la foto que ilustra la entrada), de unos veintitantos años, que se detiene para hablar conmigo, un tanto azorado e indeciso. Como al final lo supera la confianza, me cuenta sus dudas.

Resulta que se ha tatuado una frase en inglés, pero la pone en un traductor de internet y no le sale lo que él supuestamente pidió. Para salir de la zozobra, ni corto ni perezoso, en medio de la calle se desabotona la camisa, pues el tatuaje está sobre la zona del corazón más o menos. Solo le faltaba haber entonado aquella copla de doña Concha Piquer: “Mira mi pecho tatuado…” Está escrito con –todo hay que decirlo- una caligrafía bonita, de tamaño más bien pequeño. Como vuestra amiga cada vez está más cegata, para leer lo que ponía, casi tengo que pegar las gafas a su piel. No quiero ni pensar que nos haya visto alguien ni lo que se habrá figurado.

Al final traduzco algo así como “Cerca, lejos, donde estés, mi corazón te seguirá”. El muchacho se queda tan feliz porque eso es justamente lo que quería que pusiese y se deshace dándome las gracias. Al menos el chico tuvo la cordura de no añadir ningún nombre propio que pudiese sobrar en el caso de acabar la relación, pues la frasecita de marras le sirve para cualquier otro romance.

Habrá a quien le parezca muy romántico, opinión que no comparto: prefiero que me regalen un jamón ibérico a que se tatúen por mí; llamadme materialista si queréis.

2 comentarios:

Johnny dijo...

Yo igual, respero mucha las decisiones de los demás, pero a mi, en nada me gustan los tatuajes (veo un programa en la TV sobre tatuadores, pero solo eso). Soy "vainilla", aunque aqui en México decimos "fresa".

Destin Porinetia dijo...

pues aqui en polinesia que es la cuna del Tatqu es al contrario vas por la calle y esta todo el mundo manchado de tinta jaja venga saludos y gracias al blog