miércoles, 25 de octubre de 2017

Mr. Mercedes



Sinopsis:
Justo antes del amanecer, en una decadente ciudad americana, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Han hecho cola durante toda la noche. Invisible hasta que lo ven encima de ellos, un Mercedes surge de la fría niebla de la madrugada. Su conductor atropella y aplasta a los que encuentra a su alcance. Después da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando atrás ocho muertos y quince heridos. Meses después, un policía jubilado, Bill Hodges, sigue obsesionado con este caso sin resolver cuando recibe la carta de un anónimo que se declara culpable de la masacre. Brady Hartfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto de aquella sensación de muerte debajo de los neumáticos del Mercedes que quiere recuperarla. 

Parece que están de moda las adaptaciones de novelas de Stephen King. Seguro que esta cuenta con la aceptación del autor porque no solo es productor sino que además aparece en una escena brutalmente asesinado y cubierto de sangre. Curioso cameo.


Empecé a ver esta serie porque supuse (acertadamente, menos mal) que cerraría la historia en diez episodios. Tenemos otro psicópata de niñez marcada por abusos y una madre débil y dependiente de carácter que es para darle de comer aparte. Otra cara de la madre de Carrie, también de King.

El chaval, que ya era canela fina de niño, no tiene suerte tampoco en su entorno laboral, retrato de la precariedad actual, lo que no justifica su conducta antisocial. No me vale lo de "soy rebelde porque el mundo me ha hecho así". Tampoco es un santo su perseguidor, el inspector irlandés retirado con problemas de alcoholismo, una hija adicta y la carga de no haber resuelto el caso del asesino del Mercedes. Entre los personajes secundarios, tres mujeres distintas y bien interesantes: la viuda vecina del policía que reivindica su sexualidad en la tercera edad, la lesbiana que sufre homofobia y acoso laboral y la que experimenta un tipo de autismo además de la sobreprotección materna.

He observado que los psicópatas tienen gustos musicales extremos, dependiendo de su procedencia y educación: o se extasían con composiciones clásicas, como Hannibal Lecter, o se machacan los oídos con trash y heavy de lo más duro, como el presente caso.

No hay comentarios: