martes, 7 de junio de 2016

Nuestros amantes


Sinopsis:
Carlos (Eduardo Noriega) es un escritor de guiones de cine de unos 40 años frustrado profesionalmente. Irene (Michelle Jenner) tiene 30 años y no tiene claro qué hacer con su vida. Sobre ellos aún planean las sombras de sus antiguas relaciones: María (Amaia Salamanca) y Jorge (Gabino Diego). Cuando Irene se encuentra con Carlos en una librería-café, sin conocerle de nada, se acerca a él y le propone un juego: convertir sus vidas anodinas en una aventura. Irene es una soñadora nata. Carlos ha olvidado cómo soñar. Juntos harán lo imposible por lograr ser felices. Sólo hay una norma: no enamorarse. 


El viernes por la noche, cuando acabé las clases nos fuimos a Alicante al cine. Pedro quería ver Warcraft, a lo que yo me negaba, por supuesto. Para elegir una alternativa opté por Nuestros amantes, más que nada por ver a Eduardo Noriega, por el que ya sabéis que tengo debilidad. En principio íbamos a ir el sábado pero había más de una hora de desfase entre los horarios de ambas películas, así que preferimos ir el viernes cuando la diferencia era de unos 20 minutos.

Nuestros amantes es una comedia romántica que bebe de los clásicos del género. Quiere aparentar ser un poco más intelectual, con diálogos chispeantes e incluso profundos en ciertos momentos. Al comienzo, algunos de ellos me resultaban forzados, luego ya me sumergí y me acostumbré, y lo cierto es que la disfruté. Abundan las referencias cinematográficas y literarias, lo que la separa del tono que predomina en este tipo de cintas. A veces roza la pedantería pero menos mal que no llega a caer en ella.


No se puede ser más guapos que Eduardo Noriega y Michelle Jenner, cuyos rostros nos exponen en primeros planos en la mayor parte del metraje. Como contrapuestos, los papeles más de comedia de Fele Martínez y Gabino Diego. El personaje de este último no me lo acabo de creer pues se supone que es un seductor impostado por el cual un bellezón como Amaia Salamanca a deja Eduardo Noriega.

Como telón de fondo, las bellas tierras aragonesas, lo cierto es que la película parece un publirreportaje de Aragón, más en concreto de Zaragoza y Teruel. ¡Si hasta la canción es de Enrique Bunbury!

2 comentarios:

Nina Peña dijo...

Amen hermana a lo de Gabino Diego. NO por nada... es que a ver quien se cree que una deje a Noriega por Diego, amos, que no entra ni con calzador. Al menos parece salirse de la típica comedia romántica y eso ya es bueno de por sí.

carolina dijo...

Pues sí, es un poco difícil de creer. Mucho encanto habría de tener el personaje de Gabino...