viernes, 27 de febrero de 2009

El curioso caso de Benjamin Button


Sinopsis:

"Nací en circunstancias inusuales". Así comienza El curioso caso de Benjamin Button, una adaptación de la historia de los años 20 del siglo pasado escrita por F.Scott Fitzgerald y que trata de un hombre que nace con ochenta años y va rejuveneciendo con el tiempo: un hombre que, como cualquiera de nosotros, no puede parar el tiempo.


Desde la Nueva Orleáns de finales de la I Guerra Mundial hasta el siglo XXI, en un viaje tan inusual como la vida de cualquier hombre, esta película cuenta la gran historia de un hombre no tan ordinario y la gente que va conociendo por el camino, los amores que encuentra y que pierde, las alegrías de la vida y la tristeza de la muerte, y que perduran más allá del tiempo.


El curioso caso de Benjamin Button es una de esas pelis que los estadounidenses llaman “larger than life”, más grandes que la vida, porque retrata la existencia de un ser especialísimo que cautiva por sus (muchas) virtudes y sus (escasos) defectos, cuyas peripecias discurren a lo largo de varias décadas conectadas con sus acontecimientos históricos correspondientes. En ese sentido, me pareció encontrar ciertas semejanzas con Big fish y Forrest Gump, por poner dos ejemplos.
El comienzo del film es magnífico, con un reloj que corre al revés y que refleja a la perfección lo que nos vamos a encontrar a continuación: sea para adelante o para atrás, nadie puede parar el tiempo. Quizás su fallo es que, quizás, es excesivamente larga y no se entiende por qué el director, David Fincher, no la acortó más. No hubiese sido especialmente difícil, ya que hay escenas que se podrían suprimir sin problema. La otra pega es que sabes cuál va a ser el final, y que deja un posillo existencial un pelín amargo.

El peso de toda la película la lleva Brad Pitt, y los críticos han sabido reconocer su trabajo. Gracias a un excelente maquillaje y a unos magníficos efectos visuales (ambos Oscar merecidísimos), el actor interpreta a Benjamin Button en todas las etapas (salvo cuando es un bebé, claro), pues nos lo encontraremos hasta que se convierte en un chaval inmensamente atractivo. Justo en ese momento, cuando sale con gafas de aviador, montado en una moto, se levantó un muy perceptible murmuro de admiración, deseo, envidia o vaya usted a saber qué, en el abarrotado cine.
Con todo lo guapo que reconozco que es, el caso es que nunca me ha trastornado la libido, y a lo mejor me ponen más otros que no son tan bellos. En fin, misterios del deseo femenino…


1 comentario:

carolina dijo...

Los efectos especiales adelantan que es un barbaridad... No sólo para hacer de Pitt un viejo, sino también para caracterizarle de joven, porque ya tiene sus añitos. Supongo que para él, lo mismo que para los demás mortales, el reloj no corre precisamente para atrás. Aparte de eso, está de muy buen ver.
Sobre la película no tengo nada que comentar, pues no la he visto. No sé por qué, pero de algún modo me olía que en los Oscar se iba a llevar un buen chasco. De vez en cuando Hollywood gasta cada broma a las grandes superproducciones...