jueves, 23 de octubre de 2008

Los besos


No te olvides, temprana, de los besos un día.

De los besos alados que a tu boca llegaron.

Un instante pusieron su plumaje encendido

sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.


Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto,

en tu boca latiendo su celeste plumaje.

Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha.

¿Quién no besa esos pájaros cuando llegan, escapan?


Entreabierta tu boca vi tus dientes blanquísimos.

Ah, los picos delgados entre labios se hunden.

Ah, picaron celestes, mientras dulce sentiste

que tu cuerpo ligero, muy ligero, se erguía.


¡Cuán graciosa, cuán fina, cuán esbelta reinabas!

Luz o pájaros llegan, besos puros, plumajes.

Y oscurecen tu rostro con sus alas calientes,

que te rozan, revuelan, mientras ciega tú brillas.


No lo olvides. Felices, mira, van, ahora escapan.

Mira: vuelan, ascienden, el azul los adopta.

Suben altos, dorados. Van calientes, ardiendo.

Gimen, cantan, esplenden. En el cielo deliran.


(Vicente Aleixandre)

3 comentarios:

carolina dijo...

Es un poema precioso, con un ritmo interno que me ha encantado. No se echa en falta la rima clásica con esas palabras tan sonoras y tan bien dispuestas. ¿De qué libro es? ¿De "Labios como espadas"? Tengo en casa un libro de Aleixandre pero aún no lo he leído. A lo mejor empiezo antes de lo que pensaba.

Conchi dijo...

La verdad es que no sé de qué libro es, lo siento. Me topé con el poema por la red, me encantó y lo puse.

carolina dijo...

No me extraña. Es delicado y deun erotismo muy elegante.