jueves, 7 de agosto de 2008

Mi vida empieza hoy


SINOPSIS:


Son uña y carne. Kati (Anna María Mühe) y Steffi (Karoline Herfurth) son muy buenas amigas desde que tenían seis años. Ahora las dos tienen diecisiete años y disfrutan juntas de los altibajos de convertirse en adultas. Mientras que los padres de Kati son muy conservadores, discuten constantemente, y preferirían ver a su bonita hija vestida como una monja, Steffi viene de una familia aparentemente armoniosa y liberal. Un día, las dos chicas descubren lo rápido que puede derrumbarse su bonito mundo como si fuera un castillo de papel. En un pub donde las lleva el nuevo novio de Kati, las dos chicas ven al padre de Steffi en los brazos de otra mujer. Para Steffi es un gran golpe. Su confianza en su pequeño y armonioso mundo tiembla desde el corazón. En estas condiciones, sólo puede pensar en una cosa: quiere venganza, de su padre, y de su secreta novia, e incluso de la hija de su amante. Comienza a jugar un juego muy peligroso, un juego en el que pronto involucrará a todas y cada unas de las personas que significan algo para ella. Durante su rabia ciega, casi comienza a perder control de la situación y la confianza de sus amigos. Incluso Kati, que hace todo lo que está en su poder para ayudarla, no sabe que hacer con el lío en el que se está metiendo Steffi. Pero el daño más grande que sufre Steffi es autoinfligido.

Gracias a Juanfra he visto otra buena muestra del cine alemán reciente, aunque con tanto sol aquello desde luego no parece Alemania. Es una historia sobrecogedora sobre los peligros a los que se enfrentan las adolescentes de hoy en día intentando crecer y quemar etapas demasiado deprisa. Pasan en un instante de jugar con peluches al maquillaje, los preservativos, el tabaco y de ahí a adicciones más fuertes. Y todo ello sin dejar de ser niñas, sin estar lo suficiente maduras para confrontar los aspectos más oscuros de la vida. Si queréis mi opinión más sincera, en tiempos como éstos me alegro de no ser madre, no sé si sabría llevar a mis hijos por el camino recto.

1 comentario:

Mari Pau dijo...

La droga y la marcha desenfrenada es el gran peligro de los adolescentes de hoy.