jueves, 9 de mayo de 2013

Diferencias papales





Esta foto y las siete diferencias me han llegado por e-mail. A ver si antes de seguir leyendo apreciáis en qué ha cambiado el papa Francisco respecto a su antecesor Benedicto XVI.

1.Cambió el trono de oro por una silla de madera, algo más apropiado para el discípulo de un carpintero.

2. No quiso la estola roja bordada en oro heredera del Imperio romano, ni la esclavina roja.

3. Usa los mismos zapatos negros viejos, no pidió los clásicos rojos. 

4. Usa su misma cruz de metal, nada de rubíes y diamantes. 

5. Su anillo papal es de plata, no de oro. 

6. Usa por debajo de la sotana los mismos pantalones negros de siempre, para recordarse que es un sacerdote más. 

7. Se ha quitado la alfombra roja, se ve que no le interesan tanto la fama y los aplausos.

Espero que la obra del papa  Francisco no se quede en estos (importantes) detalles sino que vaya más allá.

4 comentarios:

márian dijo...

Debería ser más usual que los Papas tuviesen este tipo de detalles, si realmente quieren seguir las ideas de Jesús, aunque nadie se le pueda realmente a aproximar en ninguno de sus aspectos profundos.
Esta sociedad, que cada vez se ha hecho más consumista, ha perdido el símbolo de Jesús y su mensaje. Al haber sido tan pobre en recursos económicos la mayoría de las personas le perdieron el crédito. Y no saben que siendo el más pobre entre los pobres es y será el más rico entre los ricos. Un saludo de un amigo de Jesús y vuestro, todo ello a mucha honra.

Johnny dijo...

Jesús solo hay uno, nadie se le equipara,pero el Papa con esos pequeños detalles ya está haciendo un cambio en la Iglesia de hoy.

Mari Pau dijo...

Muy bien, la sencillez es belleza, lo barroco del catolicismo resulta muy cutre, por eso la semana Santa sevillana no me gusta nada.

Y ahora sólo falta que la mujer puede ser cura, obispo y papisa.

márian dijo...

A mí ni la Semana Santa sevillana ni ninguna otra, todas por igual me parecen más un homenaje morboso a la muerte de un hombre que otra cosa. Sola voto a favor por sus días de asueto, si no fuese por eso, le podrían dar viento fresco al regodeo del dolor entre dorados y plateados deslumbrantes.
Mucho mejor sería actualizar su mensaje y centrarse en su resurrección, algo que en el fondo no parece ser tomado muy en cuenta, al menos por la mayoría de las imágenes procesionales, si no todas, en la que lo principal es que esté todo perfecto cuando llegue el momento de hacer su recorrido y ver a cuantos humanos congrega a su paso. Como todo o casi, se han quedado en lo superficial. En mi ignorante opinión, se escenifica lo que pregonan los curas: El Padre y el rebaño y empezamos mal, Él nos igualaba a todos como sus hermanos, a nuestro nivel, pero cosas como estas no son fáciles de tomar en cuenta por la mayoría de creyentes. Un saludo.