lunes, 17 de mayo de 2010

Increíble pero falso


Sinopsis:
La acción transcurre en otra realidad, donde no existe la mentira, ni siquiera como concepto. Todos, desde los políticos, pasando por el hombre y la mujer de la calle, hasta los publicistas, dicen la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, sin pensar en las consecuencias. De pronto, un perdedor nato llamado Mark Bellison (Ricky Gervais) desarrolla la capacidad de mentir, y no tarda en descubrir que la falta de sinceridad tiene grandes ventajas. En una sociedad donde cada palabra es una verdad absoluta, Mark no tiene problemas en trepar hacia la fama y la fortuna inventándose historias. Pero ya se sabe que las mentiras corren como la pólvora, y las de Mark empiezan a tomar un cariz preocupante porque todos se las creen a pies juntillas. El mundo está pendiente de lo que dice. Sin embargo, sus mentiras no convencen a una persona: la mujer a la que ama.

La historia se centra en un mundo donde absolutamente todos los ciudadanos dicen la verdad. Sin embargo, ese mundo sin mentiras no es tan idílico como podríamos pensar. La gente no sólo no miente, sino que además tiene la imperiosa necesidad de decir todo lo que piensa en el momento que sea, aunque eso puede ofender o incomodar a quienes les escuchan. ¿Está, pues, la sinceridad sobrevalorada? En ese mundo tampoco existe la ficción, el protagonista es guionista de cine, pero no es cine tal y como lo conocemos. La imposibilidad de mentir impide imaginar, y por tanto, las películas son más cercanas al documental que a otra cosa. Tampoco la publicidad es lo que es, pues ante la imposibilidad de embaucar al consumidor con falsas promesas y frases rimbombantes, los anunciantes no tienen otro remedio que vender sus productos y servicios con total franqueza. Por supuesto, tampoco existen las religiones, en cuya crítica se ceba el guión. Esta peli destaca por sus diálogos inteligentes y por sus escenas surrealistas, pero no deja de repetir los tópicos en los que caen otras producciones de corte similar, sobre todo en el final edulcorado y felicísmo. Aún así, creo que vale la pena echarle un vistazo.


1 comentario:

Johnny dijo...

El actor inglés es muy bueno en la comicidad.