jueves, 12 de mayo de 2011

VIAJE RELAMPAGO







Ayer a mediodía emprendí un viaje relámpago a la ciudad de Monterrey (una de las tres ciudades mas grandes de México, junto con Guadalajara y el Distrito federal y en donde radica mi hermano José Manuel desde hace mas de 30 años) con el fin de realizar el trámite de naturalización española por mi padre y mis abuelos que lo eran (petición que en vida mi padre nos hizo y que hoy que no está nos sentimos con la obligación moral de hacerlo, además de que queremos através de mis abuelos a esa bella tierra). Pero vamos al principio de todo esto, hace mas de un año (en vida de mi padre) mis hermanos y yo concertamos una cita consular para solicitar la doble nacionalidad (mexicanos por nacimiento y españoles por mi padre y mis abuelos), que fue hecha exactamente el 20 de febrero de 2010 y fue dada para el 11 de mayo de 2011 (tendrán muchísimas solicitudes o solo reciben pocas gentes y no se dan abasto con todos los trámites). Pensé que nunca se pasaría el año y tres meses, pero el tiempo es relativo y se pasó, por lo cual tuve que pedir permiso en mis trabajos (y reconozco que mis autoridades me consideran bastante y ninguno se negó) y por dos días. Se preguntarán por qué, por la inseguridad de nuestras carreteras, hay que viajar de día, así que me fui un día antes para llegar temprano, dormir esa noche y muy temprano al día siguiente (tenía la cita a las 9 de la mañana) presentarme y por supuesto que retornar enseguida que me desocupara para llegar a Matamoros también de día. El consulado español se encuentra en unos edificios nuevos y muy modernos llamados las Torres Moradas (se aprecian en las dos fotos inferiores) y solamente me llevé 20 minutos en el trámite, entregué la documentación que acreditaba a mi padre y a mis abuelos como españoles, mi pasaporte y mi acta de nacimiento y llené mi respectiva solicitud y listo, en dos o tres meses me vuelvo apresentar para recibir mi documentación oficial. Monterrey también se ha convertido en un lugar inseguro por las noches, pero a pesar de esto no le quita su atractivo, con un paisaje serrano (como en la primera foto) y que cuenta con todo lo que una gran ciudad ofrece, sobretodo para un provinciano como yo, al cual no le dio tiempo para disfrutarla, solo vi el camino de los autobuses a casa de mi hermano, de la casa de mi hermano al consulado y del consulado de vuelta a los autobuses. Así que hoy mismo estaba de regreso a casa llegando a las 5 de la tarde para relatar a mi familia mi viaje relámpago para obtener la ciudadanía española.

3 comentarios:

Conchi dijo...

No sé cómo será en otros países, pero me parece que en México no funciona tan mal la burocracia para los trámites de doble nacionalidad. Ya nos contarás cuándo serás español.

Johnny dijo...

En dos meses me resuelven. No requerí de tantos documentos como se hace aquí en México.

Conchi dijo...

Me alegra leer que la burocracia española en México no es tan lenta como la de aquí.